La inconsistencia de Rayados

Un equipo que aspira a campeonar debe tener resultados sobresalientes en casa, y resultados de regulares y buenos de visita. No hay otra fórmula en este fútbol mexicano.

Solo que Rayados ya volvió a esas épocas “rancheriles” del fútbol regio: ganan en casa, y pierden de visita. Y lo peor, en casa ganamos muy apenas.

Mucho me criticaron mi post por el hecho de que para mi, el Clásico debió haberse asumido de otra manera: como los verdaderos favoritos que éramos. El tiempo pone las cosas en su lugar, y la máscara se nos está cayendo: muy apenas pudimos con uno de los peores equipos del torneo y cuando nos toca la hora de demostrar ni los jugadores, ni Miguel Herrera han podido darnos lo que se espera de este equipo.

Al “Piojo” le alabamos ese ir al frente, ese “ser descarado”, atrevido, no importando la condición de local y visitante. Solo que en el fútbol hay que atacar bien, y defender igual de bien. Y es ahí donde sigo insistiendo que se equívoca nuestro entrenador: darle la jefatura de la defensa a alguien como Felipe Baloy es la muerte: tardío, desubicado, no sabe cuando salir, cuando hacer la cobertura, solo tiene fuerza y presencia. Definitivo, no es para último hombre. Y para colmo, se hace expulsar de tal forma que debería tener una sanción interna de mucho peso.

Perdimos dos hombres en momentos clave: una al principio del partido, y otra al final. ¿Le echamos la culpa al árbitro?

¿Y los cambios que me dicen? Romano vio la oportunidad y les mandó al “Cumbianchero” Osorno a acompañar a Guardado y nos hicieron lo que quisieron por ese costado. ¿Qúé hicimos ante la expulsión del Chícharo? ¡SACAMOS A GRACIAN! El único generador de fútbol práctico en el equipo.

Gracián no se complica y hace lo difícil de fútbol: no complicarse la existencia. Me parece que el cambio era por Carlos Ochoa, para buscar con Abreu algo a balón parado como sucedió en el gol.

Justo cuando cae el gol. Pienso que Herrera debió haber sacado al “Loco” Abreu y meter a Gastón Fernández, un tipo que corre más con el balón, que tiene gambeta y que puede retener con más facilidad la bola, o al menos entretener el balón con gambetas, fintas y así ganar tiempo, o buscar con él una salida por velocidad.

Abreu es un brillantísimo jugador, letal. Solo que tiene un problema, necesita balones donde hace daño, y con  Miguel Herrera no se jugaba de esa manera, tomó dos torneos empezar a dominar la idea de “El Piojo” y con la llegada de Abreu se tuvo que cambiar en parte esa idea, por las características de el uruguayo.

Simple y sencillo, Abreu no retiene el balón, ni lo sabe bajar, ni sabe darse la vuelta como lo hacía Guillermo Franco, que cuando se nos venía la bronca encima, bastaba para resolver, hoy por hoy no tenemos a un jugador de esas características, ni de esa eficiencia.

Ojo, el equipo no está funcionando como debería…. veremos si hay mejoría para el próximo juego.