¿Será Rayados un equipo competitivo?

No lo sé a ciencia cierta, porque el Interliga dejó serias dudas.

Es evidente que el Club se está rigiendo por una política de la más estricta austeridad, privilegiando el beneficio de la sociedad que representa, incluso creo que el caso Gracián refleja el sentido que también se privilegia lo que la directiva considera el aspecto deportivo, al no haber intercambio de jugadores no hubo negociación.

Tiene razón en parte la directiva, Gracián es un jugador de alto nivel aunque no haya rendido brillantemente en su estancia hasta el momento, y para reemplazarlo no es fácil, menos en este mercado invernal, y menos con los precios que se manejan en la actualidad.

Hasta ahí parece sensata la actuación de Urdiales y Salvador. Solo que Gracián está molesto, descontento, y quien sabe como haya repercutido esto en los compañeros. Tampoco sabemos que pueda provocar el propio jugador en el seno del grupo…  y máxime que sabemos que Erviti también tuvo un roce por un aumento de sueldo…

Creo que la directiva debería hacer un esfuerzo adicional por buscar alternativas de exposición de los jugadores, puesto que traer jugadores con potencial para que “no sean vistos” provocará que ciertas figuras o jugadores con potencial quieran venir.

Si Rayados fuese una buena catapulta o un buen aparador…. ¿Se habría negado Neri Cardoso?

Mientras, nos quedamos como dijo Melesio, con un jugador con tintes de frustración y enojo. Una bronca que resolver, que se debe aislar para no “contaminar” al equipo.