Dicen que en la vida no hay que ser rencorosos, pero yo a Marco Antonio Rodríguez, mejor conocido como “Chiquidrácula”, sinceramente creo que nunca le voy a perdonar lo que nos hizo en aquella Final del Apertura 2005 frente al Toluca.
De hecho no solo a Marco Rodríguez, sino al arbitraje en general comandado en ese entonces por Arturo Yamasaki. Nomás de acordarme se me revuelve el estómago.
Los arbitrajes de los 2 duelos de la Final en conjunto, son el más grande robo que le hayan hecho a un equipo, al menos que a mi me haya tocado ver.
En la ida, muchos dicen que Alcalá se equivocó para los 2 lados, ya que el penal del 1-0 a favor de Monterrey fue muy dudoso. Pero yo nunca acepté eso, ni lo aceptaré, ya que a favor de Rayados sólo fue esa acción y a favor del Toluca fueron 4:
- Penal más grande que la Bombonera que no se marcó, cometido sobre Guille Franco.
- Los 2 goles con los que Toluca empató a Rayados en el primer tiempo fueron en fuera de lugar.
- Penal totalmente inexistente a favor de Toluca en los últimos minutos para lograr el empate a 3.
Luego aquí en el TEC “Chiquidrácula” se encargó de mandarnos al infierno, calificando las faltas con un criterio poco digno una Final, la 3 expulsiones fueron muy exageradas, sobre todo la de Serafín, la cual fue muy estratégica ya que fue al minuto 15 del primer tiempo.
Ya sé que Rayados y Herrera cometieron errores como el de no saber manejar una ventaja, pero las Finales siempre son juegos cerrados y con tanta ayuda hacia Toluca era prácticamente imposible ganar.
Mucho se dijo después del partido, Jorge Urdiales enfrentó a “Chiquidrácula” camino a los vestidores, Herrera le dijo que era el último partido que arbitreaba, el “Diablo” Fernández mencionó que iban a investigar hasta las últimas consecuencias a Marco Rodríguez… pero no pasó nada.
El premio de consolación para nosotros que de alguna manera nos hacía pensar que la FMF y la Comisión de Arbitraje reconocían las “fallas” en esos partidos, era que “Chiquidrácula” no nos había vuelto a pitar un partido, ni de local ni de visitante.
Hoy después de 1 año 8 meses, han designado a Marco A. Rodríguez como árbitro para el Monterrey – Morelia de mañana sábado en el TEC.
Sinceramente no sé que vaya a pasar, seguro la gente no lo recibirá bien y se meterá con él, cosa que a Marco no lo inmuta, al contrario, le encanta ser el centro de atracción.
Pero no quiero ni pensar que podría suceder en caso de que vuelva a hacer de las suyas con otro de sus polémicos arbitrajes.
Hace rato en “Pasión Futbolera” Mario Castillejos comentó que le gustaría que ya todo se olvidara, que quisiera que Marco Rodríguez le diera la mano a Herrera y Herrera le diera la mano a Marco, yo considero a Mario un muy buen analista de fútbol, pero en esto no coincido con él, ¿Por qué hemos de olvidar lo que sucedió?… ¿Para qué nos vuelva a pasar lo mismo?… No, definitivamente no estoy de acuerdo. A Castillejos que le gusta tanto las frases le recuerdo una: “El que olvida la história, está condenado a repetirla”.
En verdad que lo que ocurrió en esa Final fue una experiencia demasiado amarga, incluso por un buen tiempo se me quitaron las ganas de ver fútbol. Yo al día de hoy lo sigo considerando un insulto al Club, a su afición y a la ciudad de Monterrey. ¿Por qué habríamos de perdondar, si nadie nos ha pedido disculpas?
Yo creo que sería adecuado que la directiva pidiera que hubiera un cambio de árbitro.












