El día era muy soleado, la noche anterior fue muy larga, yo, mi esposa y mis hermanas habíamos estado gritando y cantando toda la noche, era impresionante, de pronto me sorprendí fuera de mi, el mismo sentimiento se veía en el resto de la gente, de los que auténticamente esperaron ese momento y no de los oportunistas que se unen siempre cuando algo así sucede, el sentimiento de los que están siempre en la trinchera, de los que hemos dejado atrás la practica y seguimos alentando aunque sea en silencio, en algún momento baje del coche y fui hasta una tienda de conveniencia, ahí me encontré con un tipo que no conocí, pero pude identificarlo fácilmente, nos dimos un abrazo, nos felicitamos efusivamente y regresamos con los nuestros, y mientras, los festejos continuaban al mismo tiempo que esperábamos el momento de hacer el reconocimiento, un aplauso no sería suficiente para la felicidad provocada, para los que tenemos esta herencia y que es un vinculo importantísimo con nuestros seres queridos, es mas que un sencillo deporte, es mas de lo que quien no lo siente se imagina, muchas veces es magia, es triunfo y otras tantas veces decepción ó derrota, pero estamos dispuestos a vivirla por estos colores.
Clausura del 2003 vuelve pronto que te extraño.












