La derrota por demás dolorosa sufrida el día de ayer ante la U.N.A.M. nos ubica en una realidad nada agradable, se ha jugado una cuarta parte del torneo y los resultados son precarios y alarmantes, 3 puntos en 4 partidos, a este mismo ritmo terminariamos el torneo con 12 o 13 puntos.
Ya está más que demostrado que sólo jugando bien no se ganan los encuentros, hay que ser contundentes y meter más de un gol por partido ya que como pudimos constatar ante Pumas, los de la retaguardia (portero y defensas) no son una garantía.
La Volpe ya tuvo los 4 juegos con sus respectivos 20 entrenamientos que dijo necesitar para tomar decisiones y definir su cuadro. Tiene que ser inteligente y darse cuenta que urgen los triunfos (tanto de local como de visitante), incluso sin importar el como. Si el equipo no gana esta semana la desconfianza se apoderará de todos y esto puede acabar en catástrofe.
La Volpe debe entender que no estamos en un torneo largo donde donde una vez asimilado el sistema del nuevo técnico había oportunidad de reponerse, aquí es tan sencillo como que si el equipo no saca al menos 9 de los siguientes 12 puntos en disputa, puede irle diciendo adios a la calificación. Por lo tanto en los próximos partidos el objetivo no debe seguir siendo el asimilar el sistema y jugar bien, el objetivo debe ser ganar a como de lugar, los triunfos (si llegan) darán tiempo y oportunidad de seguir avanzando en los conceptos futbolísticos lavolpistas.
Si no se entiende lo anterior estaremos en la puerta de un fracaso más, el cual nos dejaría metidos de lleno en la lucha por el no descenso en la siguiente temporada. Ojalá la soberbia no le gane a Ricardo y tome las decisiones más acertadas.












