Sin duda Erviti es un símbolo de los Rayados de Monterrey, un jugador histórico. Con 6 años en Rayados es el extrajero con más partidos jugados con la camiseta albiazul, sí, más que Bahía, más que Corbo, más que Milton Carlos, más que Martelotto, más que Franco, más que cualquiera.
Sin temor a equivocarme, Walter deber ser el jugador que más brillo e identidad le ha dado a la casaca número 18 rayada. Es ya tan común escuchar su nombre dentro de la alineación de Monterrey, que uno a veces no se da cuenta que está viendo jugar a una leyenda rayada (a pesar de que apenas cumplirá 28 años), porque estoy seguro que el nombre de Walter Erviti será recordado entre los más grandes jugadores de la historia del Club de Fútbol Monterrey.
Erviti llegó en el 2002 junto con Guille Franco procedentes del San Lorenzo de Argentina, ambos solicitados por Daniel Pasarella, a quien por cierto le debemos estar agradecidos por haber confeccionado la plantilla más exitosa de la historia rayada, al menos hasta el día de hoy.
Fue pieza fundamental del campeonato obtenido en el 2003 donde incluso metió el primer gol de la Final y también fue clave en la época de Miguel Herrera, en la cual se consiguieron 2 Sub campeonatos.
No todo ha sido “miel sobre ojuelas” durante su estancia en Rayados, también ha vivido temporadas malas, en específico los últimos 2 años. Es casi un tema de dominio público que la baja de juego de Erviti está muy relacionada con algunas diferencias (principalmente económicas) que ha tenido con la directiva.
Pero en este último Torneo, donde Rayados recobró protagonismo, Walter nos volvió a mostrar en la Liguilla (en especial en el juego de vuelta ante Chivas), lo gran jugador que es y cuanto puede llegar a “pesar” cuando está completamente “enchufado”.
Así que La Volpe tiene que tener mucho cuidado a la hora de tomar las decisiones de quien se va y quien se queda, sin duda que la jerarquía de Erviti y lo que representa para Rayados deben obligar al “Bigotón” a pensarle mucho antes de considerar una posible salida de el “Mago”.
Está claro que lo que más importa es el éxito del equipo y que nadie es imprescindible, pero yo tengo la opinión de que los éxitos saben mejor cuando hay identidad y cariño mutuo entre la afición y los jugadores.
Ha llegado un momento crucial en la vida de Walter… ¿Se le cumplirá el deseo de retirarse con la camiseta rayada? ¿Podrá junto con la directiva arreglar las diferencias que hay entre ellos por el bien de Rayados? ¿Habrá llegado el momento de que cierre su ciclo en Monterrey y busque otros horizontes?… en los próximos días lo sabremos.
¿Ustedes que opinan?












