Pues la confianza en la cordura de las decisiones para la renovación de la plantilla de jugadores del Monterrey se acaba de ver sacudida fuertemente con la noticia de la salida del Chícharo.
http://www.elnorte.com/cancha/articulo/432/863517/
¿De veras saben la directiva y el técnico en la que se están metiendo?
Primero el Cacha, ahora el Chícharo. ¿Quiénes serán y de dónde van a sacar a unos relevos iguales o mejores que ellos?
El entrenador del Monterrey Ricardo Antonio La Volpe se acaba de ganar a pulso un voto de confianza por su destacada labor reciente con el Monterrey; a cuyos jugadores sacó del marasmo en que se encontraban, los despertó y los catapultó hasta la semifinal.
Pero, a lo que se ve, está apostando fuerte a una renovación muy radical. Esa cirugía mayor cada día se complica más en lugar de solucionarse. Y simultánea con la ‘inoportuna’ temporada de venta de abonos para el próximo torneo. Lo repito, la directiva apuesta demasiado fuerte a la confianza de la afición en las decisiones sobre la salida-entrada de jugadores del Monterrey. ¡Hasta este momento el único refuerzo es Hiber Ruiz (o como se llame)!
Y aunque suenan muy aparatosos 15 transferibles, la verdad que valgan la pena nomás 3. Erviti, Egidio y ahora el Chícharo. ¡Pero que jugadores! Arman una media titular en cualquier equipo.
La directiva va a necesitar ‘algo’ más que el poblanito ese (porque lo de Droguett ya se cayó) para levantar los ánimos de la raza que ve con estupefacción como se dan el lujo de sacar con cajas destempladas a 3 jugadores de ese nivel.












