Carlos Augusto Ochoa Mendoza es un jugador michoacano de 30 años de edad quien ha jugado 17 temporadas en el futbol mexicano, más un corto periodo en el Osasuna español a donde lo llevó el Vasco Aguirre.
Tiene 4 temporadas y lo que va de ésta con el Monterrey (el equipo donde más ha durado). Jugó 4 torneos con Jaguares y Tigres y 2 con Gallos Blancos y Necaxa.
Ha anotado 54 goles en 220 partidos (para efectos de promedio no contaré sus 2 primeras temporadas en el Necaxa donde prácticamente no jugó) con 13,718 minutos en la cancha.
Anota 1 gol cada 254 minutos y cada 4 partidos jugados y un promedio de 3.6 goles por temporada.
En el Monterrey ha jugado 3,517 minutos. En su primera temporada fue la que más minutos acumuló (1,094) y en la última fue en la que menos (455 minutos).
Con los Rayados lleva 13 goles en 4 temporadas y las 2 jornadas de ésta con 65 partidos alineados. Anota casi cada 270 minutos y cada 5 partidos. Su mejor desempeño aquí fue el Apertura 2007 (cuando llegó el Chupete) con 4 dianas.
Sus mejores torneos fueron el Apertura 2003 en Gallos Blancos con 8 y el Apertura 2005 y el Clausura 2006 en Jaguares con 9 y 7 goles respectivamente para convertirse en el mejor romperredes mexicano de la liga.
Sus números con el equipo chiapaneco motivaron al Piojo Herrera a traerlo para el Clausura 2006 junto con el Loco Abreu para corregir el fracaso en la delantera de Rodallega y Reynaldo Navia, a quienes les quedaron muuy grandes los zapatos del Guille y de Álex.
Es un jugador muy fuerte y rápido que remata muy bien con ambas piernas y de cabeza. El sistema de juego del Monterrey que se implantó desde la primera temporada con Miguel Herrera de salir jugando con triangulaciones rápidas a ras de pasto exhibieron sus carencias técnicas de recepción, drible y juego colectivo (un solo pase p/gol ha hecho en 65 partidos en el Mty). Y así su desempeño en la larga etapa de Miguel Herrera y en la cortísima de Isaac Mizrahi fue objeto de continuas y ácidas críticas de la afición y de duros abucheos en el Estadio Tecnológico. Pero el especial carácter de Ochoa lo sacó adelante. Nunca agachó la cabeza y contestó con serenidad, humildad y trabajo a las acerbas y negativas evaluaciones sobre su desempeño. Entre muchas otras las mías.
Algo especial debe tener que todos sus entrenadores lo han apoyado. Jugadores del Monterrey con características técnicas más destacadas han llegado y se han ido y Ochoa continúa de albiazul. Un ejemplo de dedicación, humildad, constancia y disciplina le ha granjeado el apoyo de los directores técnicos más que el del público. Por ejemplo ¿dónde están ahorita ídolos de la afición Rayada como la Gata o Gracián con capacidades técnicas superiores al pelón? Gastón Fernández no hace huesos viejos en ningún equipo y al Tano no lo consideran ni siquiera para calentar la banca del Boca a pesar de su talento.
La Volpe lo mantuvo en el equipo en la escandalosa restructuración que cimbró a los Rayados y que dejó fuera a jugadores como Erviti, el Cacha, el Tripa y muchos más. Y con paciencia y oportunidad le fue encontrando un lugar en el dispositivo rayado para explotar sus cualidades y minimizar sus carencias (que sí las tiene). Y así en los últimos 4 partidos ha destacado por encima de figuras como Jared y el Chupete. Y como cereza del pastel fue nominado para integrarse al seleccionado nacional de Sven Goran Eriksson. La última vez que portó la playera verde fue en los lejanos tiempos del Vasco Aguirre.
Enhorabuena por Carlos Ochoa. Yo, como muchos, le he tirado en este foro muy duro por sus errores. Ochoa se ha sobrepuesto a las más duras críticas con trabajo y disciplina y ahora está cosechando los frutos. ¿Qué le depara el futuro? Quien lo sabe. El balón es redondo y todo puede pasar. A lo mejor es efímera su buena racha y su convocatoria y ni siquiera juega. Pero estoy seguro que el pelonchas seguirá callado, trabajando duro pase lo que pase y tiene a su favor un técnico colmilludo y talentoso como La Volpe que le sacará lo mejor que tiene en beneficio de nuestro equipo. Que así sea.












