Este sábado, a las 5 pm, Monterrey jugará el partido de la Jornada 5 contra la Maquina Cementera de Cruz Azul. Después de la goleada que se llevaron contra Tecos y de la expulsión de 4 partidos a La Volpe, por si fuera poco, también estarán suspendidos Diego Ordaz y Felipe Baloy, dejando vacantes importantes en la alineación titular.
Desgraciadamente hay pocos centrales en el equipo y a pesar que la temporada pasada se sufrió mucho en la defensa, increíble, pero La Volpe corrió a dos centrales (de nivel medio-bajo) para traer a uno solo (Basanta) de nivel aún desconocido. De esta manera las improvisaciones continuaran al menos por un partido más, ya que en la defensa se probará a una galería de gentes, se habla de novatos como Fernando Ibarra y Miguel Morales hasta Severo Meza y Octavio Valdés. Por lo tanto, Arellano y Luis jugando de contenciones, Suazo de enganche, Valdés de carrilero izquierdo y Ochoa de volante ya no serán las únicas incongruencias; probablemente el sábado veamos a Severo Meza de central o, porque no, a Suazo de central (con eso de que lo ponen a jugar de todo menos de delantero).
Si La Volpe reprobó la prueba de ganar un partido con solo 10 jugadores, ahora tendrá una segunda prueba, que, de aprobarla, lo reivindicaría y sería retomar el buen camino, pero eso depende del nivel futbolístico que demuestre su equipo, sobre todo en la generación ofensiva. Y aunque la prueba del sábado pudiera radicar en la efectividad defensiva, es cierto por las ausencias de un Baloy y un Ordaz, también se sabe que La Volpe siempre sale a intentar ganar y golear (aunque tenga una defensa vulnerable), y si lo va a hacer así, pues que ya lo haga bien. Ya es hora de que esa media cancha funcione y trabaje para los delanteros con centros y contragolpes, ya no más jugadas o pases de “lujo” ni triangulaciones de primaria justo enfrente de los rivales. Es tiempo de colocar a cada quien en su posición y dejar que los jugadores hagan lo que saben hacer. La Volpe a estas alturas ya no puede imponer estilos de juego que no van de acuerdo al plantel que tiene. Y eso de “imponer” estilos viene desde Herrera, y ¿hasta donde llegó Herrera con Monterrey? El problema principal para el sábado ya no es solo es conseguir buenos centrales para suplir a Baloy y Ordaz, también las pretensiones que ha tenido La Volpe desde el inicio, como las formaciones incongruentes con su plantel, y que han dado como resultado un funcionamiento mediocre. De seguir igual que no nos sorprenda que Rayados regrese goleado. Si ya tiene a un lateral derecho (Hiber Ruiz), ya tiene lateral izquierdo (Valdés), ya tiene contención (Chicharo), ya tiene enganches (Cejas y Lucho), ya tiene super-delanteros (Suazo y Borgetti)… ¿Para qué experimentar? Ya tiene un equipo, que lo acepte y que se ponga a trabajar en base a él.
Una victoria el sábado sería como siempre lo ideal. En la alineación probablemente estén los seleccionados Carlos Ochoa y Luis Pérez, que no jugaron en el partido eliminatorio contra Honduras, así que podrán jugar tranquilamente los 90 minutos del sábado.
La solución que se encuentre para el problema en la defensa será lo más interesante del partido contra Cruz Azul y ojala que La Volpe ponga fin a sus experimentos y que coloque a cada quien donde mejor se desempeñe.












