Que onda raza, primero que nada presentarme: soy nuevo blogger de Zona Rayada, y por acá me estaré pasando para postear todo lo referente a los Rayados de Monterrey.
Le pensé mucho para empezar este post, digno de ser mi primero en Zona Rayada, así que pasaron muchos temas por mi cabeza antes de empezar, habiendo tantas cosas con que empezar, desde el ultimo juego a la inauguración de nuestra próxima cancha el Estadio de Fútbol Monterrey dentro de 3 años, y decidí irme por algo referente a este último, y es la inminente partida de La Pandilla de nuestra cancha de siempre, la Cancha del Tec, esto será como un homenaje en vida a esa cancha que me dio tantas alegrías.
Se han dicho muchas cosas de esta cancha, que no es nuestra, que la rentamos, que es de borregos, pero la verdad, esa cancha la siento mas nuestra que lo que un tigre ha de sentir del Universitario, porque esa cancha es mi casa, es mi hogar, es el punto de reunión de infinidad de amigos, donde se crearon amistades, donde se tuvo discusiones y porque no decirlo en algunos casos hasta peleas. Pero es que tenemos esa cancha tan arraigada en el sentimiento albiazul que a pesar de que me da un tremendo gusto tener de vecino al Nuevo Estadio de Rayados, el Coloso de La Quinta Pastora, me llega el sentimentalismo, ¿porque?, porque me hace recordar las platicas de los viejos, de mi padre (que primero dios espero que me lo deje para ir juntos a nuestra nueva casa), de todos aquellos que les toco vivir “n” aventuras en esa cancha, nuestra cancha. Porque aun recuerdo en mi ninñez (no hace muchos años) mi padre me contaba las épocas lindas de mi equipo, victorias, jugadas, goles, en fin muchisimas historias, que me tocaron vivir a mi, viendo jugar al mas grande que haya vestido la camisa de Monterrey, ver goles del Cabrito, De Nigris, Erviti, Mohamed, Rivarola, Verdirame, aquel golazo del Alvin, el último gol del mas grande, en fin muchas historias alegres, pero también sus momentos tristes con las finales que me han tocado ver perder al Monterrey.
Pero todo esas aventuras y momentos, eran y son mis anécdotas que espero algún dia si Dios me da la oportunidad, le podré contar a mis hijos, esas anécdotas que mi Padre me contó, pero ahora ya no estará de testigo, y es algo que sin duda será muy doloroso para todos aquellos que vivimos todo eso y más en esa nuestra cancha, porque el día en que mi hijo vaya a ver al Monterrey por primera vez y camine enfundando con su playera con orgullo, ya no serán las avenidas de Revolución, Garza Sada, Junco de La Vega, ahora seran las calles de Pablo Livas, La Quinta, Exposición, y esas aventuras y anécdotas, seran cosa del pasado, serán un mito algo que pasó alguna vez en aquella vieja cancha de tablones de madera, mi hijo sabrá lo que paso por mi voz, por mis recuerdos y los de su abuelo, pero jamas sabrá lo que era entrar a ese mágico estadio, y ver esa increíble cancha al pasar el túnel, el sentarse en esos incomodos tablones, o en mi caso pararse en la Barra.
Estoy feliz por mis hijos y los hijos de muchos que les tocará vivir nuevas aventuras y anécdotas en ese nuevo estadio, en ese Coloso de La Pastora, en el Estadio de Fútbol Monterrey, lo que lamento en serio es que no podrán vivir jamás lo que era un partido en ese mi campo querido, el campo que me hizo lo que soy, que me hizo Rayado de Corazón.
Mi Viejo me trajo aqui,
Y no te pude dejar,
En esta cancha del Tec,
Te vine siempre a alentar,
Es la famosa Cancha que retumbaba en cada Tablón,
Este campo querido me hizo Rayado de Corazón.












