
Con goles de Jared Borgetti y Felipe Baloy, ambos a servicios de William Paredes, los Rayados sacaron un valioso triunfo ante los Potros de Hierro del Atlante. El triunfo es meritorio ya que los azulgranas se fueron arriba en el marcador apenas al minuto 1 con anotación de Luis Gabriel Rey y se presagiaba lo peor. Afortunadamente 2 de los líderes del equipo se hicieron presentes en el marcador y enfilaron al Monterrey a la victoria.
La verdad ya ni me acordaba lo que se sentía ganar, hasta tarde un rato en asimilarlo después del silbatazo final. Sin duda este triunfo da un respiro al equipo, las posibilidades de entrar a la Liguilla son lejanas, pero los 3 puntos sirven mucho para los problemas del descenso.
El “Guardado” rayado hoy pesó al igual que en la última victoria albiazul (hace 2 meses frente a Santos) y dos buenas jugadas del yucateco terminaron dentro de la portería atlantista, en especial me gustó el gol de Baloy que robó el balón a mitad de cancha y se sumó al frente, Suazo le dio claridad a la jugada y mandó a profundidad a Paredes, quien sacó un buen centro hacia donde venía entrando Baloy que anotó con un contundente remate de cabeza. En la segunda parte William casi anota un golazo al realizar un autopase y luego bombear sobre la salida de Vilar, el balón salió a escasos centímetros de la portería.
Rayados llegó a 16 puntos, Santos y Pachuca tienen 19, pero ambos tienen un partido menos, las matemáticas dicen que aún hay chanza, pero la verdad está muy complicado.
Lo más rescatable es que el equipo no se “partió” después del gol atlantista, por el contrario poco a poco tomaron el control del juego y lo bueno es que hubo contundencia y se concretaron las pocas opciones de gol que se generaron.
El segundo tiempo fue trabado y La Volpe le puso los pelos de punta a todo mundo al sacar a dos hombres de experiencia como Borgetti y Ochoa y meter a dos jovenes, Zavala y Berber. Atlante presionó, pero el aparato defensivo rayado tuvo una aceptable actuación y sólo permitió que Atlante produjera dos opciones de gol claras, el resto fueron centros que Christian Martínez descolgó con facilidad.
En una de las jugadas de peligro del Atlante, Basanta al tratar de ir por el balón atropelló a Pereyra dentro del área, el árbitro no apreció la falta y dejó correr la jugada, el balón le quedó a modo al “Hobitt” Bermúdez que ante la salida de Christian estrelló el balón en el poste. La otra opción fue una peinada en un tiro de esquina en la que Muñoz Mustafá no logró cerrar la pinza estando sólo frente a la portería.
Definitivamente siempre es mejor ganar que perder, pero hay que tener los pies en la tierra, esta victoria no cambia mucho las cosas, la temporada ha sido patética y ni ganando los 2 partidos restantes se podrá borrar esta situación.
Foto: mediotiempo.com












