Cualquier cosa en la vida tiene detalles a favor y detalles en contra, eso ni duda cabe.
A favor de los Torneos Cortos podemos decir que son más emocionantes porque podemos disfrutar de la etapa más vibrante, es decir de la Liguilla, 2 veces al año y obviamente debido a esto existe el doble de oportunidades de salir campeón, lo cual se supone que es el objetivo de todo equipo.
Pero ¿Cuánto hay que pagar por el hecho de que haya más posibilidades de conseguir un campeonato?… mucho diría yo.
Para muestra el actual Apertura 2008 que acaba de finalizar en su fase regular. ¿Qué nos deja este Torneo?… muy poco diría yo. Un superlíder cuya máxima virtud es saberse plantar bien y jugar “canchero”, que alinea con un sólo delantero y que su máxima figura es un veterano de 34 años que juega en la contención (“Chacho” Coudet).
Un campeón de goleo (Héctor Mancilla) rescatado de un equipo que se fue 1era. A y que ha sido castigado varias veces por sus indisciplinas.
Una situación rarísima como la de Morelia, equipo que en la última jornada podía haber quedado en el 2do. lugar de la Tabla General (si ganaba), o en 6to. (si empataba) o fuera de Liguilla (si perdía)… como a final de cuentas sucedió.
A los equipos que ocuparon el 3er. y 4to. lugar de la Tabla General (Atlante y Pumas respectivamente) perder con el 14vo. (Rayados) en la recta final del Torneo, es decir, cuando se supone que los mejores equipos llegan más embalados.
Muy pocos partidos de buena calidad, de los 153 juegos de las 17 jornadas, yo creo que a lo mucho unos 35 fueron de buen nivel, es decir, un bajísimo 23%. Esto incluso ha afectando a la Selección Mexicana que se ha “devaluado” mucho y que ha visto entre sus integrantes a jugadores como Carlos Ochoa.
Yo no sé si la solución sea volver a los Torneos Largos tal cual como estaban antes, entiendo que es muy frustrante participar un largo año y luego jugarte todo en un par de partidos de Liguilla, pero sin duda creo que nuestros directivos deberían hacer algo al respecto, no es posible que haya tan mala calidad en los torneos regulares, sólo para poder tener 2 Liguillas.
Una de las cosas que recuerdo con agrado de los Torneos Largos son los equipos dominantes, que daba gusto verlos jugar, por ejemplo un Puebla cuando traía al “Mortero” Aravena, a un Cruz Azul en la época de Patricio Hernández, al Necaxa de Ivo Basay, al Pumas de Juan Carlos Vera y “Tuca” Ferreti, al Veracruz de Jorge Comas y el “Negro” Palma, al Monterrey cuando lo apodaban “La Aplanadora” y ya hace más tiempo las Chivas de Benjamin Galindo y el “Yayo” de la Torre, el Tigres de Boy y Barbadillo, el Pumas de Hugo Sánchez y “Cabinho”, el América de Reynoso, el Monterrey de Milton Carlos y Corbo … en fin, la verdad que se extraña esa clase de equipos.
Según yo debido a la presión constante de obtener resultados en poco tiempo los Torneos Cortos no ayudan a que se formen este tipo de conjuntos, lo cual es una verdadera lástima.
¿Ustedes qué opinan?












