Todavía no empezábamos a rezar porque el Chupete no se lesionara y ¡tómala! sucedió ayer que suspendió el entrenamiento tras presentar dolor en la parte baja del abdomen y tuvo que ser atendido por el cuerpo médico del equipo.
Lo único bueno de este incidente es que se presentó antes del primer partido de la temporada y así La Volpe deberá tomar desde temprano las medidas adecuadas para contrarrestar la Chupetedependencia del Monterrey.
Porque todo el sistema del equipo con su nutrido mediocampo giraba alrededor de la contundencia de Humberto Suazo.
E inoportunamente (¿u oportunamente?) este preocupante incidente sucedió cuando todavía tienen el día de hoy para dar marcha atrás en la contratación del ecuatoriano Wálter Ayoví (que oficialmente aún no está cerrada ya que el ecuatoriano no ha estampado su firma en el contrato ¿o sí?) y contratar de urgencia y a las carreras un suplente para Suazo.
¿Qué hará la directiva? ¿Se mantendrá en sus ‘trece‘ y cerrará la contratación de Ayoví y se la jugará con Suazo, Aldo y Carreño? O tomará medidas de urgencia y contratará, ahorita que todavía puede, a un delantero más, como pudiera ser Damián Manso u otra opción distinta.
¿Ustedes que creen que hagan?
Y además cabe mencionar que para que se vayan acostumbrando los nuevos a ‘como masca la iguana‘, el Bigotón tuvo ayer uno de sus acostumbradas sesiones técnicas con su ‘peculiar‘ sistema de motivación de fuertes regaños y duros sarcasmos. Y nadie se salvó, veteranos y recién llegados, bueno hasta para la afición tuvo. Y eso que dicen que ya volvió a fumar. ¡Genio y figura! Ya nos ahogábamos porque regresara a los entrenamientos.












