Lo de “inmerecidamente” lo expreso en un tono irónico, porque la verdad parecía que Monterrey no quería ganar este partido, aunque finalmente lo terminaron haciendo por marcador de 3-2.
Fallaron una cantidad exagerada de opciones de gol (y no estoy exagerando), la verdad perdí la cuenta. Para que se den una idea de lo que sucedió hoy en el Estadio 3 de Marzo (los que no lo vieron el juego), Suazo tranquilamente se pudo ir de líder de goleo y con una diferencia holgada, pero se cansó de fallar… aún así nos dio la victoria con un golazo y un pase para gol que el nuevo “Zurdo Flores Barrera”, el joven Abraham Carreño, se encargó de concretar. El novato rayado ya suma dos anotaciones en el torneo, ambas entrando como relevo.
Pero las fallas no sólo fueron en la delantera, la defensa jugó de forma patética y la contención… simplemente inexistente. Aún traigo mucha adrenalina en la venas, pero estoy seguro que no estoy exagerando, de hecho si ganamos fue porque Tecos falló un penal (que la defensa regaló) que les hubiera podido dar el empate a tres.
La defensa salió “dormida” en los dos tiempos y Claudio Graf los “vacunó” en ambas ocasiones, en el primer tiempo al minuto seis y en el segundo al minuto dos.
Tras recibir el primero gol, Rayados fue amo y señor del juego, cuando menos generó seis opciones de gol claras, realmente muy claras, “Chupete” traía “loca” a la defensa zapopana, pero no las metía, Aldo de Nigris simple y sencillamente desperdiciaba lo que pudo ser su última oportunidad de ganarse un lugar en el equipo al errar en dos ocasiones, una de ellas increíble con todo el arco a su merced le entregó el balón en las manos al portero Mario Rodríguez con un “tibio” cabezazo. Como dijo el narrador (bastante agradable por cierto), la verdad que Aldo desentona en este equipo.
Curiosamente cuando Rayados fallaba goles a racimos en el área, vino el empate con un tremendo golazo de Walter Ayoví (su primer gol en México), quien lanzó un potente disparo desde muy larga distancia, el cual dejó sin oportunidad al arquero de la la UAG. Tras el gol Rayados cayó un poco en el conformismo, pero se pudo ir al descanso con la ventaja, solo que Suazo no logró culminar un buena jugada individual y su pase a la red fue despejado en la línea de gol.
Yo suponía (y creo que la gran mayoría) que Monterrey arrollaría a Tecos en el segundo tiempo, pero como ya comenté, salieron “dormidos” y le clavaron el segundo apenas iniciando la parte complementaria. Esta anotación provocó descontrol en el cuadro regiomontano, que ya no lograba hilvanar jugadas de peligro como en la primera parte y por el contrario sus jugadores se daban gusto estrellando centros (bueno, se supone que eso eran) en los defensas emplumados.
Apenas había transcurrido un minuto del doble cambio que Vucetich mandó a la cancha, Carreño por De Nigris (se fue la sal) y “Negro” Sandoval por “Tavo” Valdez, cuando Humberto Suazo clavó el empate a dos, con un gran disparo (con la zurda) desde muy afuera del área.

Tras la anotación Rayados ganó en confianza y siguió insistiendo, lo cual provocó la expulsión de un jugador de Tecos y cinco minutos después Suazo le dio un genial pase a Carreño, quien con una buena y rápida definición (de zurda) anotó el gol del triunfo.
Sinceramente yo pensé que el partido estaba resuelto, pero me equivoqué rotundamente, Monterrey se confió, la defensa cometía continuas equivocaciones y la contención brillaba por su ausencia, horrible partido del “Jerry” Galindo, lento, desubicado y sin fuerza. Tecos con sus 10 hombres logró poner en aprietos en varias ocasiones a la escuadra regiomontana.
Faltaban 10 minutos para concluir el partido y la tragedia rayada rondó por el 3 de Marzo, en una jugada desafortunada (como muchas que hubo) Ordaz no pudo cortar por aire un balón inofensivo, que fue a dar hacia donde estaba Basanta, quien se vio sorprendido, la bola fue justo a su mano tras rebotar en el césped, penal claro. Afortunadamente Fredy Bareiro lo falló estrellando el balón en el poste.
Después de esta jugada Rayados trató de enfriar el juego reteniendo el balón en el tiro de esquina cuando aún restaban casi cinco minutos más la compensación y de hecho esta estrategia dio resultados porque Tecos se desesperó. Incluso de nuevo se pudo gestar la goleada, pero “Chupete” falló goles como nunca en su vida, los que vieron el partido coincidirán conmigo y los que no, ya lo podrán apreciar en las repeticiones.
Dejando a un lado las circunstancias del encuentro, qué bueno que se ganó, con esto nos recuperamos un poco de la derrota de la semana pasada. Además esta victoria también es muy importante por el tema del descenso.
Monterrey llega a siete unidades y se coloca momentáneamente de líder general, en espera de los demás resultados de la jornada. El futuro para los Rayados es promisorio ya que vienen dos partidos seguidos de local, ante Cruz Azul y Necaxa. Los seis puntos se deben quedar en casa.
¡Qué buena forma de comenzar el fin de semana!
Fotos | Mediotiempo.com y Cancha












