Llegó como un enigma a Monterrey en Junio del 2008, con pocas referencias, en su equipo no era un titular indiscutible y los recuerdos de un defensa central con sus características físicas como lo fue Ignacio Ithurralde no generaban confianza en la afición.
Sin embargo José Basanta se ha ganado en la cancha el respeto de los aficionados, sin ser tal vez un crack o un elemento que le guste estar en los reflectores, el zaguero ha sido efectivo en el terreno de juego y a la vez, demuestra sus condiciones como defensa central y como lateral izquierdo cuando es requerido.
En su primer torneo con el equipo, el ex de Estudiantes de La Plata alineó durante los 1,530 minutos del torneo regular, vio la tarjeta amarilla en cinco ocasiones.
Hasta el momento suma los 360 minutos de las cuatro jornadas y aunque es temprano en el Clausura, seguramente podrá erigirse una vez más como el hombre de hierro del equipo.
Además ha sabido entenderse como compañero de Felipe Baloy y Diego Ordaz en la parte baja, creo que sin hacer mucho ruido José se ha visto como un jugador rápido para las coberturas y que trata de salir jugando, con errores como cualquier jugador, pero con más virtudes que defectos.
Basta recordar también con el pase largo para Osvaldo Martínez en aquel encuentro de presentación ante San Luis y uno más el pasado viernes ante Tecos cuando el argentino envió el balón para que Humberto Suazo recibiera y ejecutara un soberbio tiro que marcaba el 3-0.
Hoy le dedicó un espacio por su honestidad dentro de la cancha y por ser un hombre de pocas palabras ante los micrófonos, pero explicito en la cancha.
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