Ahora fue Lucas Ayala:
Los árbitros son los que deben cuidarlo (a Lobos) de que no le carguen (los rivales) tanto la mano, pero también uno como compañero (debe cuidarlo). No vamos a dejar solo a Lucas y vamos a cuidarlo”, manifestó el contención.
En mi vida había visto tanta chilladera porque a un jugador le cometieron no más de cinco faltas en un partido, sí, porque así fue, no fueron más de cinco. Ahora resulta que el árbitro debe venir con la consigna de cuidar a la “princesita” de Tigres, por favor, este es un juego de hombres.
Por cierto ¿Qué va hacer Ayala para cuidar a su compañero?… ¿Se va convertir en su guardespaldas y no va permitir que nadie se le acerque cuando tenga la bola?… ¿Va golpear a los que le lleguen a hacer una falta a Lobos?
Tan fuera de base está su declaración que el solito se contradice:
Nosotros también vamos a entrar fuerte (como Rayados hizo con Lobos), pero siempre leal, sin dañar al rival.
¡Claro así tiene que ser!, jueguen de igual a igual, entren duro, ¿Cuándo se ha jugado de otra forma en los Clásicos?, ya después que el árbitro saque las tarjetas correspondientes y listo.
En fin, en realidad lo que está queriendo hacer Tigres es predisponer al árbitro, para que a la primera falta sobre Lobos, saquen amarilla o roja. Ojalá envíen un árbitro con experiencia que no se deje influenciar por este tipo de declaraciones balines.
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