Demasiado sobre quien de los 2 equipos ha estado hablando de más. Al menos en ZONA RAYADA, veo más tigres viniendo a fanfarronear, que Rayados opinando en sus espacios. Han abundado las apuestas de “millonarios” retando para que alguien acepte su propuesta, cuando en la ciudad hay muchos centros de apuestas y en donde si tan seguros estuvieran para mi gusto se han tardado en ir a hacer el negocio de su vida; apostarle a su equipo que derrota a Rayados este sábado.
En fin, la incongruencia de una parte de la afición felina es una costumbre, un día apoyan con todo (ganando 3 a 0) y el otro sábado están tirando abonos y quemando playeras. Mucha pasión, poco razonamiento. ¿Tigres manda?, no veo que en casi 3 décadas haya mandado al menos un título. Si bien el equipo de mis amores no tiene docenas de estos, lo quiero gane o pierda, sea el más popular o no, sin existir diferencia en el amor a Rayados, no es cuestión de resultados.
¿Rayados, Una afición fría?, más bien diría centrada, objetiva y sobretodo incondicional. No es un amor que asfixia, sino que deja ser, no andamos pregonándolo a los 4 vientos, ubicamos bien los momentos y tiempos para explotar como afición.
¿Una afición soberbia?, sí, el ser Rayado es un orgullo que se nota en nuestra forma de ser, sin poner atención a voces del que sabemos jamás estará de acuerdo con nosotros; eso de y discusiones necias no es lo nuestro, para eso están los cantineros o psicólogos, para tratar locos y pasionales con doble personalidad y que se deprimen cuando su equipo falla. Nosotros miramos con optimismo y seguimos de frente conociendo que después de una tormenta siempre habrá un sol que nos ilumine y nos encuentre con nuestro equipo un sábado a las 5 de la tarde y ahí volver a celebrar.
Esta semana me dan gusto declaraciones de jugadores Rayados centradas, contestando lo que cualquiera en su lugar hubiera declarado antes de un clásico, saben que solo está en ellos volver a celebrar en campo ajeno. Para quienes piensan que su apoyo hace diferencia y su campo pesa, suficientes años les pudieron haber ayudado a comprender que en el futbol profesional se gana con jugadores capaces y con voluntad. Los gritos y sombrerazos ayudan pero no hacen milagros.
Al final, la frialdad y determinación con que se enfrente este partido será la diferencia para traer lo único que nos interesa: EL TRIUNFO. No será fácil, ningún clásico lo es ni lo será, al frente sabemos están 11 profesionales. Confío en mis Rayados y en que tenemos elementos para completar la tarea.
VAMOS RAYADOS, MAÑANA ES UN DÍA PARA VOLVER A GANAR CLÁSICOS.
foto / mediotiempo.com












