Su llegada a Rayados fue de las menos populares este año, su pasado tigre y poca regularidad en el profesionalismo lo hacían blanco perfecto de los reventadores y crítica deportiva. Como pocas veces hemos visto, después una declaración a su llegada en donde se comprometía y tenía conciencia sobre su probable último camión en el profesionalismo, vimos su determinación por aportar, mejorar y llegar a tener una función productiva para el equipo.
Ayer con el gol que da el triunfo es a mi juicio lo más notorio pero no lo único valioso en este importante resultado. La determinación por pelear balones, por aportar y jugar en conjunto para el estrella del equipo (Suazo) fueron la constante para Aldo. Muchos podrán decir que una golondrina no hace verano, sin embargo lo que ayer muestra ha sido su constante en muchos de los partidos en donde no solo ha anotado sino dado pases para gol con una característica: el sacrificio y nunca dar un balón por perdido.
De todos los que estaban en la cancha bien podría decirse era el que tenía más cuentas pendientes no solo con su antigua afición sino consigo mismo y su historia en el futbol regio. Hoy para todos quedará en la mente no solo su gol sino también el pase del que se genera el empate y en donde a pesar de la falta pelea con todo por seguir y generar peligro en el arco rival. La misma esencia de este coraje vemos en su gol y no pudo dar más gusto a un servidor como su esfuerzo y trabajo de hormiga le da los reflectores y el reconocimiento a todo lo que viene realizando desde su llegada a Rayados.
Ayer sin menospreciar el aporte de Ayovi, Severo, Ordáz o Suazo, Aldo mostro todo el coraje que deseamos ver en cada jugador nuestro. Espero que en nuestra mente haya quedado atrás toda su estancia en tigres y lo identifiquemos como Rayado por meritos propios. Tal vez jamás llegará a ser un ídolo o un talentoso, más su coraje y determinación siempre serán útiles en este equipo.
Enhorabuena y que siga ese trabajo para Aldo de Nigris, el jugador del Clásico. Y para la semana, esperamos que esa contundencia llegue, ya que sin duda el sabado así como en los demás partidos seguimos perdonando, algo que en el futbol es mortal.
foto / mediotiempo.com












