Juventud contra experiencia, planteamiento ofensivo contra cautela. Al inicio de la temporada varios cuestionamientos fueron constantes y representativos del sentir Rayado. Tan es así que la permanencia de Vucetich nunca estuvo segura por esas dudas sobre como su equipo desarrollaba el futbol para muchos radicalmente contrario al estilo manejado por media década en Rayados(el Lavolpista). Por otro lado la llegada de Duilio, sufría ataques por la edad de este y por la aparente caída en la trayectoria del jugador, pasando por la MLS (para muchos el cementerio de los dinosaurios) y su llegada a Puebla (un equipo de poco poder económico).
Si algo hace fuerte hoy a Monterrey es esa buena mezcla entre una plantilla que reúne juventud pero que es encauzada por el liderazgo y experiencia de gente como Duilio o Luis Pérez que aunque aún joven sus 10 años en la liga le dan ya un estatus de experimentado y de líder en el equipo. Otro de estos referentes con experiencia venía siendo Ayovi, que al igual que Duilio sus 30 años eran un argumento para no avalarlo, el tiempo fue poniendo a cada uno en su lugar. Y como segundo argumento para la fortaleza del equipo es el dominar un estilo de juego que aún sin ser ambicioso para muchos, es efectivo y adoptado por los que juegan.
Hoy Víctor Vucetich comienza a cosechar de ese trabajo callado y ordenado que encarrilo a Rayados en un proceso de mejora continua. Y aquí es donde los dichos futboleros cobran importancia: “Es mejor ajustar ganando que perdiendo”. Este partido contra Puebla es una prueba contra esos ajustes que deben hacerse para los balones por aire, en donde sigo viendo mucha peligrosidad y que por suerte contra Pachuca no cobro factura. La torre uruguaya que nos visita (Acosta) será el examen perfecto para este ajuste.
Afortunadamente esa humildad que muestra el técnico y los jugadores, de la mano de los buenos resultados seguro harán posible pulir detalles de un equipo que hoy tiene una buena mezcla.
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