Buena cantidad de comentarios motiva la entrevista que Suazo concede a Cancha sobre su futuro para el próximo año. Por ahí viene a la mente la salida de Franco y lo mucho que costó encontrar otro goleador que pudiera suplir esa cuota que aportara el argentino por los 3 y medio años.
La llegada de Suazo es ya marcada como la contratación más alta económicamente en la historia del club, en esto tenemos suerte que después de una mala primera temporada el destino cambió y hoy disfrutamos de un jugador con una calidad superior a lo encontrado normalmente en nuestro futbol mexicano. Nada debiera sorprender si un día tiene esa oportunidad de llegar al futbol de primera clase (como consideramos al europeo). Más aún si hemos visto como Guardado, por mencionar algunos han podido llegar ahí. Si tomamos el ejemplo de Guardado con todo su cariño por la camiseta rojinegra, fue superior este sueño a los sentimientos que pudiera haber tenido, sin tomar en cuenta el beneficio económico envuelto en la transacción.
Por tan solo tomar un ejemplo como el de Guardado, (ya sin mencionar las exportaciones del Kikin, Bravo, el Maza) sin duda Suazo entrando al mundial será material de venta. Muy seguramente no llegará una oferta como la que marca la clausula de recisión (20 Millones de Euros) pero cualquier cifra rondando la mitad de esta sin duda sería contundente para que se concrete su sueño, y por ahí también el de la directiva para tomar efectivo, buscar un reemplazo (esperemos de la misma calidad) y por ahí dejar un extra nada despreciable.
Como aficionado siempre lamentare la partida de un jugador de esta calidad, pero como pensante entiendo bien que con un buen desempeño de Suazo, difícilmente nuestro futbol puede soportar económicamente lo que pudiera valer después de atraer espectadores europeos al escaparate que seguro será la copa Sudáfrica 2010.
Mañana estará en la cancha al 100% y es una oportunidad más de disfrutar un jugador capaz de sorprendernos, como aficionado esos momentos son los que nos llevamos en nuestra mente. De la misma manera que hoy disfrutamos de tiempos buenos.












