Voy a empezar por lo positivo, porque lo sucedido en el Tec se pudiera prestar para otra cosa, pero hay que darle la justa dimensión al momento que está viviendo Rayados. Para empezar, el triunfo hoy no era un lujo, era un auténtica necesidad por el grupo tan cerrado en el que estamos, un empate o una derrota nos hubiera dejado a merced del América y del Morelia, que juegan mañana.
Los “Medias Rojas” derrotaron al último invicto del torneo, hilvanaron su cuarto partido ganado consecutivamente, ligaron siete juegos sin perder (de los cuales seis han sido triunfos), llegaron a 23 puntos, están de líderes del “grupo de la muerte”, permanecen como segundo lugar general, son la mejor defensa y cuarta mejor ofensiva (a dos goles del líder América).
Ahora sí, partiendo de esa base vamos a “pecar” de perfeccionistas y analicemos lo que pasó en el partido ante Puebla.
Vucetich mandó a la cancha una novedad de último momento, Santana entró al once titular y William se quedó en la banca, por lo cual Ayoví jugó de lateral izquierdo. Suazo jugó suelto por toda la cancha atrás de De Nigris y Santana. No lo hizo mal (sobre todo en el primer tiempo), pero hoy no pesó como otras veces. Como que al chileno le agrada hacer ese tipo de funciones como variante durante los partidos (o por convicción propia) y no porque se lo ordenen desde un inicio.
Monterrey salió a jugar a como nos tiene acostumbrado, a controlar las acciones en base a tener el balón y machacar al rival, sólo que “Chelís” y sus muchachos no se quedaron con los brazos cruzados y en lugar de aceptar la derrota tirados atrás, decidieron jugarle de tú a tú a Rayados apretándolos desde la salida y en la media cancha, por momentos consiguieron inquietar al cuadro regiomontano.
Pero La Pandilla haciendo gala de recursos siguieron intentando por todos lados hasta que cayó la anotación de Luis Pérez en un tiro de media distancia, buen gol de “Lucho”. Casi seguido vino la expulsión del poblano Pablo Aja por una artera entrada sobre Ayoví, bien sacada la roja.
Vino la reacción del Puebla, primero en una pelota parada Jonathan Orozco cometió su primer error claro de la temporada, cuando el gigante Alejandro Acosta le ganó por alto en una salida, solo que el remate dio en el travesaño. Luego vino una jugada donde el árbitro le anuló un gol al Puebla que era legítimo, ya que Ruiz no estaba en fuera de lugar, aunque primera instancia parecía que sí y de forma clara, pero la repetición mostró que estaba en buena posición, esa fue la única acción donde el árbitro perjudicó a los Camoteros, lo digo por aquellos que les gusta magnificar las cosas (principalmente los rivales). Así concluyó la primera mitad.
El segundo tiempo empezó muy bien para Rayados que clavó el segundo por conducto Osvaldo Martínez (tiro directo desviado por un defensa) , después de ahí Monterrey dominó a placer y la goleada parecía inminente, llegada tras llegada se sentía que el tercer caería en cualquier momento… pero no fue así.
Desde mi punto de vista tanto a los jugadores rayados como Vucetich les faltó un poco de seriedad, primero “Vuce” sacó al contención Zavala para meter a Carreño y con ello tener a sus cuatro delanteros en la cancha y luego le quiso dar gusto a la gente en el tercer cambio al meter a “Kbrito” Arellano por “Osvaldito” cuando se antojaba un cambio que le diera más fortaleza al medio campo o incluso a la central ya que Puebla atacaba con varias unidades y Monterrey jugaba con línea de cuatro y en varias veces se vieron en aprietos, pero la idea de Vucetich era “matarlos” a goles y como ya no cayeron, la cosa se complicó.
En uno de los tantos avances poblanos la bola le llegó a Olivera en los linderos del área y desde ahí sacó un buen disparo que venció a Jonathan.
El panorama que apenas unos instantes era de algarabía se empezó a transformar en preocupación y las miradas al reloj empezaron a ser más constantes.
Rayados dejó escapar infinidad de avances con ventaja, el deseo de anotar el tercero para “componer” las cosas era mucho y eso era contraproducente, ya que Puebla, que nunca se dio por vencido, cuando tenía el balón se lanzaba con todo al frente y al no haber medio campo sus avances llegaban peligrosamente hasta los últimos 25 metros.
En tiempo de compensación Acosta tuvo el del empate, pero su remate con el pie pasó apenas por un lado… la verdad yo la vi adentro. El árbitro Ricardo Arellano pitó el final y el “sufrimiento” terminó.
El regreso de Jesus Arellano se puede calificar de normal, se notó que le falta ritmo y precisión en el toque, lo cual era de esperarse. Estuvo cerca de anotar, pero Villalpando se lo impidió. Es bueno saber que el capitán está de regreso al igual que William Paredes, que entró de cambio por Santana y tuvo un buen desempeño, incluso estuvo cerca de marcar, pero su disparo salió por un lado ante la salida del portero del equipo de la franja.
Buen resultado, Toluca también ganó así que sigue de líder general, yo creo que el superliderato no es algo que nos deba obsesionar, lo importante es que el equipo juegue bien y consiga resultados y llegue fuerte a la recta final del torneo, lo demás ya llegará por añadidura. Además a Toluca le tocan dos partidos seguidos de local, ambos bastante ganables (contra San Luis y Tigres), así que la cosa luce complicada en el corto plazo.
A disfrutar la victoria el resto del fin de semana (como ya se está haciendo costumbre) y el lunes a empezar a pensar en Chivas.
Foto | mediotiempo.com












