Toño De Nigris; El Parteaguas.

Remontarnos a finales de la década de los 90’s resulta obligado recordar la última etapa de dificultades por las que pasamos como afición. Después de una fiesta que resulto la primera parte de esta década, con grandes contrataciones, proyección y la definición de una nueva personalidad. La segunda parte de estos 90’s fue la resaca y darnos cuenta de los grandes problemas por los que pasaba el club, comenzando por la parte económica, administrativa, hacendaria y terminando en la deportiva y de identidad.

DENIGRISNT_Después de salvarnos del descenso y esa oportunísima intervención de FEMSA lo posterior no era menos difícil como lo era regresar la vitalidad al equipo y sobre todo a una afición que sufrió en silencio los malos tiempos. Toño de Nigris y el regreso de Jesús Arellano marcan ese nuevo amanecer para el club. No pudo encontrar mejor momento el destino para juntar a estos dos emblemas rayados para sacar adelante y renovar la sangre que requería el plantel. Por un lado el ya consagrado y experimentado Arellano y por el otro un joven que sale de manera inesperada de aquel equipo filial de Rayados.

Pocas duplas produjeron tantos goles y espectáculo como la de este par de Rayados de hueso y de nacencia. Y sobre todo pocos jugadores regiomontanos exitosos podremos juntar de nuevo con esa identificación y amor a la camiseta, un término ya digno de aparecer en el Discovery Channel como especie en vías de extinción.

Por esto último creo que a todos nos despierta esa nostalgia la partida de Antonio de Nigris, el saber que este jugador tan apasionado por nuestros colores no tendrá ya la oportunidad de encontrarse en la cancha terrenal con su equipo y su afición. Y esta nostalgia es en mucho alimentada por saber que para su regreso se pudo haber hecho más por parte de todos (directiva y afición).

Su fallecimiento es totalmente inesperada y como tal no podemos achacar culpables o villanos ante esta triste noticia. Nos queda recordar al Tano como el jugador con esa vitalidad y alegría que a todos contagió, cada vez que corría a festejar un gol para levantar el banderín de corner o para ondear su camiseta hacia la tribuna. Para muchos como un servidor, Antonio de Nigris fue el regreso al estadio y a las tardes del Tecnológico, lo recordaremos siempre y sobre todo le agradeceremos infinita-mente esa pasión que supo contagiar a la tribuna.

Gracias Toño, por todo el cariño hacia el fútbol y hacia tus Rayados. Y que Dios bendiga siempre a tu familia y la reconforte.

Foto | esmas

Comentarios

  1. Luis Oliver dice:

    En tierra de dioses muere un Grande, un jugador de esos que ya hay pocos, un jugador que se identificaba con los colores y lo dejaba todo.

    Grande Tano De Nigris, siempre te recordaremos.

    En tierra de dioses muere Antonio “el Tano” De Nigris.