Con una tensa calma que solo presagia la tormenta que se avecina, mañana arranca la serie final para bordar nuestra tercera estrella. Algunos extrañan esa desbordada manera de vivir la final como en el 2005, y califican de un tanto tibio el ambiente, a mi me parece que después de lo vivido precisamente en esas finales hoy tomamos con otra actitud este tipo de partidos.
Conociendo que nada se conseguirá facilmente y que como dice una canción “nada es gratis en la vida”, mañana se requiere de todo el apoyo Rayado, y claro de toda la concentración posible para los 11 nuestros que serán designados para iniciar. Importante mantenerse en la serie no regalando nada, sin desesperaciones y con lo que ya hasta el cansancio y de manera necia hemos comentado. Vucetich no cambiará nada su forma de proceder, mucho menos en este partido en donde se juega tanto. Después de lograr esta meta, ya Dios dirá si nos volvemos a los estilos alegres y de ataque sin dar un paso atrás (que pocos títulos nos dejaron).
Que importante es ver que el plantel se deja de las declaraciones llenas de fanfarronería y alegres pronósticos, que diferencia ver la cautela con que se habla. No se da ninguna ventaja al rival para tenerlo motivado o quedar mal parados, solo así se debe vivir una final.
Tal vez el camino hacia la final y la dificultad de sobreponerse a Toluca y América son lo que hoy nos mantiene alertas y reconociendo las capacidades del rival. Muy diferente tal vez a lo que en el 2004 vivíamos al aplastar al Pachuca y Atlante en los cuartos y semifinales, y también diferente del pase en el 2005 goleando a Tecos y vibrando con el gol de Guille Franco para dejar fuera al acerrimo rival.
El camino hacia esta final es diferente, siempre ha sido nadando a contra corriente, y pasando aún con las peores combinaciones que eran jugar en la capital del país. Siempre hemos que tenido que estar alerta, no hay momento de relajarse como en esas ediciones pasadas. Aquí es donde radica una buena parte del ambiente y la diferente forma de encarar el jueves y domingo próximo al Cruz Azul.
Por ahí ha faltado la explosión de Suazo, que su momento cumbre llegue y facilite el camino con sus goles siempre de alta escuela. Tanto en el 2003, 2004 y 2005 Guille Franco llegaba tumbando puertas y anotando goles emotivos y en los momentos más oportunos. Aquí la fuerza de Rayados ha radicado en todo un sistema y grupo de jugadores concentrados, pareciendo hormigas muchos de ellos y haciendo trabajos poco reconocidos pero muy efectivos.
Por ahí tenía el ánimo de analizar el parado de Rayados y como contrarestar a Cruz Azul, pero por más palabras que dediquemos a descifrar al rival o medir fuerzas de cada posición, solo ejecutando correctamente cualquiera de los planteamientos sugeridos será como podamos vencer.
Alguien preguntaba una ocasión que era más importante para el logro de una meta, si la estructura o la estrategia. No nos quede duda que la estructura, las piezas y su disposición es lo primero, después viene la estrategia y saber corregir con el correr del partido. El equipo tiene experiencia, hombres de madurez y dispuestos a jugarsela con Victor Vucetich.
Como afición nos toca mejorar las condiciones que los mantengan concentrados, motivados y dispuestos a lograr algo de lo que ellos son los mas beneficiados y de rebote nosotros somos los que más festejamos.
Vamos Rayados, nada es gratis, hay que salir a ganarse todo mañana.












