Desde que el Lavolpismo salió del ambiente Rayado, si algo ha caracterizado las decisiones de la directiva ha sido precisamente la lógica. El paso de contratar a Victor Vucetich como técnico del equipo no era más que la jugada más razonable con las condiciones que tenía el equipo en esos momentos, la premura de inicio de torneo y el ambiente que privaba en todo el plantel. La llegada de Aldo de Nigris en cierta forma para ser el segundo delantero que acompañara a Suazo seguía en ese mismo razonamiento lógico después de la salida de Carlos Ochoa, jugador con una cuota goleadora similar a la de Aldo.
Desde ahí hasta la forma en que se ha negociado a jugadores que llegan como salientes no ha estado lejos de lo que esperaríamos y que encaje dentro de lo futbolístico y administrativo. Nada sorprende la salida de Baloy la semana pasada después de ver que esta línea era de las más pobladas tanto en cantidad como en calidad. Coincidíamos en que tener 2 extranjeros en la central era demasiado lujo y que aún enviando a Baloy a una banda, esto no solo perjudicaría al equipo sino al mismo jugador que tenemos que decir no favoreció a este durante su desempeño tanto al ataque como al regreso a defender.
Si bien con la salida de Baloy liberamos una plaza de extranjero, hoy con el buen torneo de Jonathan Orozco también estamos liberando a esta posición de la necesidad para buscar un argentino para suplirlo.
¿Que tendríamos que ver en las próximas semanas de parte de la directiva para seguir en esa tónica de lo lógico?
Pues prioritario sería conseguir a quien reemplace a Suazo si es que aparece en estas próximas semanas una oferta superior a los 15 MDD, suma de dinero que haría difícil el rechazo de la directiva tomando en cuanta que estas vendiendo a un jugador estelar antes del mundial. Como todos los jugadores asistentes a Sudáfrica, este pudiera revaluarlos, pero también devaluarlos, así que una oferta atractiva hoy sería como aceptarle a Chavelo su propuesta antes de ir a la catafixia y con la mala suerte de recibir una escoba o un trapeador en lugar de lo que hoy el mercado pueda dar por Suazo después del gran torneo que tuvo.
Para cualquiera de las suposiciones hoy la directiva debe tener ya una terna de posibles ante esto que en cierta medida ellos están deseando suceda. Si bien la salida de Suazo sería perjudicial para lo futbolistico, para lo administrativo sería ganar una estrella que en este punto no han sabido bordar. Basta recordar la salida de Guille, Erviti, Alex Fernandez y algunas otras inversiones fuertes, que funcionaron bien pero que no le redituaron en una buena reventa a la directiva.
Después de este pendiente yo consideraría que la llegada de un buen medio de contención redondearía lo que hoy tenemos como plantel. La llegada del “Cherokee” Perez bien sirve para prever una salida tanto del “Negro” Medina o Diego Martínez, que después del campeonato sus clubes de origen desearán sacar provecho de su revaluación haciendo difícil que puedan quedarse.
No serán semanas fáciles para la directiva, pero actuando con la lógica deberán anticiparse a las salidas mencionadas y sobre todo a la negociación con quienes se quedan y obviamente desean ganar algo más que una estrella. La experiencia del Campeonato del 2003, debe ser un aprendizaje de como no manejar a un equipo campeón. Tanto Salvador como Urdiales lo deben saber, y tendrán que balancear sus recursos, tanto para cubrir las plazas que se desocupen como las de quienes se quedaron esperando un beneficio económico sin tener que salir de Rayados.
foto / mediotiempo.com












