Resultado de 2 a 0, donde el partido tiene definidos un primer tiempo en que Rayados se adaptaba bien a lo que representaba una nueva aventura, cancha y rival, y por otro lado la inexperiencia y falta de oficio de la defensa que colabora para irse con el marcador en contra por la mínima diferencia.
Si en algo coincidíamos aficionados y medios era en la falta que hacía no tener a Basanta o Duilio en la defensa y que si bien Aldo y Lucho requerían un descanso que previniera una lesión futura, la estadía de Ayoví y de Cardozo era ya apostar a muy poca creatividad al frente lo que se reflejo por completo en la segunda parte.
Las condiciones de la cancha no pudieron haber sido mejores para el rival que aunque no podía del todo imponer su dominio en la primera parte, ese calor y humedad terminan por ayudarles junto con un error en la marca del novato Guevara que es igualmente poco apoyado por Cervantes anotando un autogol en su intento por evitar que cerrara la pinza de un centro para el delantero del Sao Paulo.
El balance completo o recuento de los daños se hará cuando termine el clásico y más allá cuando terminemos la próxima semana con los compromisos del miércoles 17 visitando a Estudiantes Tecos y posteriormente recibiendo a Queretaro el sábado 20. ¿Que porque irse hasta estos próximos 10 días antes de hacer un análisis de la decisión tomada por Vucetich? Sencillamente porque veremos si en estos enfrentamientos se alcanzan una buena cantidad de puntos y así justifica el haber guardado a jugadores titulares que ya sea estaban en peligro de sobre trabajarlos y fatigarlos o sencillamente tener algunos de ellos al 100% para ganar.
Lo del partido en Brasil fue una amarga bienvenida y buena manera de hacer conciencia sobre lo que enfrentaremos en este torneo. Se jugo con fuerza y en esto Rayados se vio sin temores a meter la pierna y luchar. Pero también se topó con jugadores de gran calidad y facultades que en rapidez y fuerza nos superan sin dificultad. Sao Paulo apostó por administrar bien sus tiempos, primero atacando a Rayados y posteriormente esperando para en los contragolpes desgastar físicamente y después hacerse presente en el marcador. El error de la defensa Rayada bien estaba presupuestado por el rival para que tarde que temprano esa novatez y falta de oficio dieran el primer gol. Después de aquí, Monterrey pudo tocar y tener el balón hasta generar un par de ocasiones de gol no tan claras.
Es en ese tercio de cancha en donde después de tocar el equipo no encuentra como generar peligro, encarar y no limitarse al centro a la olla que para el jugador brasileño resulta sencillo resolver. Los cambios de Vucetich en un inicio prometían al tener la experiencia de Santana y Osvaldo Martínez, que al no tener un gran acompañamiento terminaron por cansarse y agotarse mentalmente junto con el resto. El segundo gol cae en tiro de esquina y de ahí a que terminara, fue un equipo brasileño durmiendo el balón y Rayados agotando su condición con poca imaginación.
Esperamos sinceramente que con plantel completo y un mayor conocimiento de estos equipos podamos hacer valer nuestra condición de local, y por ahí poder sacar un punto de las 2 visitas pendientes, mientras tanto, solo queda ver si el domingo vemos el resultado por el que se trabajo y se sacrificó esta partida en Brasil.












