Buena lección que se pudo dar a todo pseudo director técnico a lo largo de estos 15 días. Primero que nada, para tener una rotación que mantuviera un plantel sano y disponible. Segundo, un equipo que crea en la idea que su técnico tiene en mente.
Tratamos ya el tema sobre aquel partido en Brasil y como el objetivo primordial fue el ganar estos pasados 9 puntos además de aquel empate alcanzado en Toluca. Hoy, volviendo a hacer un recuento nos encontramos con que las cuentas fueron buenas aunque se batalló y tuvo momentos de duda con la expulsión de Lucho o los 81 minutos para romper el planteamiento del Queretaro.
Lo que es sorprendente es encontrar algunos abucheos aislados a mitad del partido pasado, en que se ve que el equipo estaba teniendo éxito en la manera de jugarle al rival, pero en donde sencillamente no se estaba teniendo puntería. La magia del futbol es precisamente que aún dominando un encuentro, al no matar al rival con un par de goles de ventaja corres el riesgo de verte mal, y aún más cuando tú eres el favorito y estas fallando estas opciones.
Doy gracias al equipo que aún con la presión de los minutos nunca cambió su idea de juego y el tener las precauciones para no darle ni una oportunidad de suerte a Gallos Blancos. Me pregunto el sentido del abucheo, ya que si bien todos deseamos ganar siempre, en ocasiones este resultado cuesta más. Acaso soñamos a nuestro equipo ganando por 2 o 3 goles a los pocos minutos de arrancar el partido, o realmente entendemos que en nuestra liga no hay rival chico y que estos muchas veces te complican de más con su orden y planteamiento defensivo.
La del sábado fue otra prueba más de paciencia, superada ampliamente por los jugadores, técnico y diría parcialmente por la afición. Mucha de la prensa creo todavía no supera esto, aún cuando en un inicio se pintaba un rival con misma cantidad de puntos y aguerrido hasta el minuto 90. Hoy, sigo escuchando que si bien se merecía ganar, el resultado no es tan descriptivo con lo sucedido en el campo, cuando se tuvieron casi 20 opciones de gol mas de la mitad de estas claras.
Los hubieras no existen, pero si creo que con un gol que hubiéramos metido en la primera parte, seguramente Querétaro hubiera cargado con su media docena. Aún con su orden defensivo, lo más sorprendente fue la suerte con que corrió para que ni Carreño ni Santana tuvieran una tarde acertada y abrir el marcador, afortunadamente la recompensa a esa paciencia llegó y debe ser lección para todos los que nos creemos directores técnicos.
No hay tiempo para pensar más y por lo pronto el miércoles considero llega a su fin esa serie de partidos para los que se administro el plantel. La victoria ante el equipo paraguayo sería cerrar exitosamente lo que se planeo hace unas semanas.












