Hace menos de un año, me atrevía a compararlo con el otro Walter que meses antes había salido de Rayados en una de las grandes tristezas para la afición. Hoy, para los dos Walter las cosas han sido buenas así como para sus respectivos equipos. Curiosamente podemos distinguir características muy similares en Ayoví como con Erviti, comenzando con el desequilibrio, versatilidad, entrega, condición física, honestidad, ambición e identificación con los colores azul y blanco. De la misma manera son jugadores con facilidad para mantenerse sin lesiones y meter goles espectaculares. Solo los separa probablemente el color de su piel, nacionalidad y 1 año de edad de los 30 de Ayoví a los 29 de Erviti.
Lo interesante viene al mencionar el nombre de Ayoví hace un año y como el que tuviera 29 años lo hacía poco atractivo para nuestro fútbol. Inmersos en una cultura futbolistica en que siempre nos la pasamos haciendo proyectos a largo plazo, el que viniera un jugador ya pisando la edad de la veterania (que creo son los 30 años) a veces lo vemos menos que traer a un joven como el caso de Rodallega en donde, aún prometiendo mucho, poco dejó en nuestro equipo. Hoy si bien Rodallega pudo llegar al fútbol más cotizado del planeta, tuvieron que pasar 4 años para que pudiera ser productivo en un equipo.
La llegada de Ayoví nos da una lección sobre el tipo de jugador que debe llegar a este plantel. En donde más que proyectos buscamos resultados a corto plazo como los dio Erviti en su tiempo o el mismo Ayoví. Este Walter de Rayados es un proyecto que da resultados, que permite tener soluciones y entonces si, incrustar jóvenes que puedan ir tomando su lugar en el cuadro titular, pero siempre con el respaldo de un jugador de la solidez y solvencia como Ayoví.
Por eso, cuando hablamos de proyectos, más que nada debemos preguntarnos no si ayudará a que el equipo sea mejor en 3 o 4 años, sino como contribuye al proyecto actual para que beneficie a los resultados a corto plazo y a ir redondeando el plantel. Un proyecto debe ser solido, sustentable y Ayoví el sábado sin duda ayudó a que el proyecto Rayado saliera adelante aún sin uno de sus jugadores más importantes como Lucho Perez.
La próxima vez que un directivo o técnico nos venda la idea de proyectos a mediano plazo sobre los hombros de jugadores novatos, valdrá la pena rebatirle y recordarle que el fútbol es un espectáculo, que debe mostrarse sábado a sábado, y no con promesas de años buenos por venir.
Y siendo objetivos creo que tenemos Ayoví para 4 o 5 años más en el equipo, suficientes como para considerarlo un proyecto de corto y mediano plazo. Esperemos muchas tardes de estas con un Walter ya sea como Ayovi o Erviti o cualquier otro que venga a dejar calidad desde su primera temporada.
Felicidades Walter Ayoví, cada partido labrando un nombre dentro de los jugadores inolvidables de nuestro equipo. Aún con el difícil reto hace un año de ocupar el lugar de Erviti, has sabido no sustituirlo sino ocupar tu propio lugar en la mente colectiva Rayada.
fotos| www.eltaladrokpodelsur.com.ar| euro.mediotiempo












