Lamentable, aterrador y una vergüenza es como califico el arbitraje del señor Joaquín Antequera durante el partido que acaba de terminar hace solo algunos minutos en Colombia. El resultado final fue de 1-1.
Los Rayados del Monterrey iniciaban el partido justamente como lo vienen haciendo en el Torneo Mexicano. Le entregó la pelota al Once Caldas durante los primeros minutos para analizar su estilo de juego y después encontró la fórmula para anotar el primer gol del encuentro.
Una triangulación, que demuestra el trabajo en equipo, terminó en las redes del Once Caldas al minuto 25 por conducto de Héctor Miguel Morales. Toda la zaga del Monterrey defendió formidablemente y Jonathan Orozco no tenía mucha actividad.
Algo cambió para el segundo tiempo y no fue nuestro equipo. Las tarjetas amarillas empezaron a salir en contra de los jugadores Rayados y el árbitro veía faltas donde simplemente no las había. En una falta muy rigorista a las afueras del área, el árbitro le mostraba la segunda tarjeta amarilla a Zavala y se iba expulsado. En esa jugada cayó el gol de Once Caldas tras cobrarse el tiro libre. Después, expulsaba a “Jerry” Galindo inexplicablemente a solo diez minutos de haber entrado de relevo por William Paredes.
Rayados estaba con 9 hombres y faltaban cinco minutos por jugarse. Víctor Manuel Vucetich estaba nervioso, enojado y decepcionado. Y como no estar decepcionado si llevas a tus mejores hombres a un viaje largo hasta Colombia, con solo un día completo para trabajar y, cuando se está a punto de conseguir un resultado favorable, el arbitraje termina siendo factor de una manera más que sospechosa.
¿Será que la CONMEBOL no quiere que otro equipo Mexicano llegue a octavos de final en esta edición de Copa Libertadores?
Hace algunas semanas discutíamos sobre a qué torneo se le debía dar prioridad. Mientras algunos decían que el torneo Sudamericano debía ser desechado por los pésimos arbitrajes, yo, y algunos otros, manteníamos la fe en que Rayados se sobrepondría a todo y competiría en los dos torneos sin ningún problema.
El Monterrey no tiene que demostrarle nada a nadie. En igualdad de condiciones, Rayados dominó el encuentro y pudo haberse llevado el triunfo fácilmente. Es hora de considerar si de verdad es factible seguir esforzándose en mantener los dos torneos, ya que el día de hoy, nos hemos dado cuenta de que en Sudamérica no somos bien recibidos.
Foto| Televisadeportes












