El buen momento que pasa Rayados hace que aquellos paradigmas enumerados en un pasado post vayan quedando obsoletos. Uno de ellos era poner como excusa las bajas por lesión que en algún momento tuviéramos que enfrentar. Si creo que la falta de un cerebro fue factor importante para no solo contener un Puebla atacando, sino también, contrarrestar esas intenciones con una idea de ataque mucho más hecha, ya sea en los botines de Ayoví o del estelar Luis Ernesto Pérez.
No hay tiempo de pensar mucho, con Once Caldas para mañana, en la mente solo puedes tener desde hace una semana el que este partido se debe ganar sí o sí. Analizando lo que pueda suceder mañana al menos una cosa es cierta, el desgaste ocurrido en este partido definirá en mucho la alineación que se tenga para contra Chivas. Sobre todo el jugadores como Aldo que va regresando de inactividad y de volantes que ya piden un descanso que evite la cascada de lesiones que después tengamos que lamentar.
Pudiera sonar como curarse el salud pero creo es más que nada el manejo que Victor Vucetich ha tenido de su plantel. Suena interesante como un técnico que pareciera no tener un gran bagaje en torneos internacionales ha entendido a la perfección como deben administrarse para cumplir bien. Como afición nos toca entender este manejo y exigir lo posible a un equipo que ha cumplido con su plan inicial.
Mañana por lo pronto con un lleno casi asegurado habrá que tenerse la paciencia acostumbrada conociendo que estos encuentros tienen un sello característico; la garra y pasión con que se juegan. Si contra el Nacional de Paraguay nos enfrentamos a 11 jugadores que jamás bajaron los brazos, creo que los colombianos en poco se diferenciarán de esta lucha, con la diferencia en el nivel que algunos del Once Caldas si tienen para generar peligro.
Al menos en la parte baja esperaría tener tus mejores piezas, y ahora si un cerebro que arme el juego pero que se administre para tener una segunda parte de mucha intensidad en el ataque.
Foto| panoramio












