Ya empieza un torneo que pudiéramos entrecomillar como nuevo, un torneo en que algunos equipos pierden gente importante en sus cuadros titulares, al acaparar convocatorias, el Guadalajara y los Pumas, (las dos más recientes víctimas de la racha de rayados como local), los demás equipos sufren pocas bajas, aunque en la mayor parte de los casos de gente puntual en sus onces.
Ya hemos comentado varias veces que es injusto que la selección no cuente con jugadores de rayados, que han tenido sobresalientes actuaciones que rayan en lo histórico desde la liguilla del torneo anterior.
Tal vez el jugador de rayados que más merecía estar en la selección es el portero Jonathan Orozco, ciertas características de Jonathan en su corta pero productivo carrera, lo convertían en un buen candidato.
- Cualidades táctico-técnicas: en torneos pasados esta era el detalle que hacía dudar del “Jona”, la experiencia y el entrenamiento con alguien de la talla de Navarro, han depurado a este portero, que hoy difícilmente se vuela en los centros o se desubica en su arco, y que conserva los reflejos y técnica para enfrentar en mano a mano, así como su agilidad y manejo de pies, que lo proyectaban siempre como gran promesa.
- Experiencia como seleccionado: ha participado en sin numero de convocatorias de equipos menores, haciendo procesos completos y en su partido debut, si bien el rival propuso muy poco, se mostro muy seguro, atento y solvente como en cualquier otro encuentro.
- Triunfador: aunque estamos en el inicio del camino, podemos decir que hoy, Orozco es parte de un equipo triunfador, de buenos resultados y respetado por sus rivales.
- Mentalidad triunfadora y autoconfianza: esta cualidad tiene dos ópticas, los que lo ven con buenos ojos le llaman de manera similar a la enlistada, sus detractores (que debemos decir que no son pocos) le pueden llamar, arrogancia y soberbia, hoy por hoy esta disyuntiva, pudo ser causante de que Jonathan no haya sido llamado, pero ¿porque esta actitud no se pone en tela de duda, en gente como Cuauhtémoc Blanco, Sinha o hasta Osvaldo Sánchez?, por su larga trayectoria, Jonathan tiene que sustentar lo que habla y actúa, con una carrera larga y constante. (Aunque no creo que haya un rayado que no haya disfrutado aquella burla a un tiro ridículo de Lucas Lobos en el ultimo clásico aun viniendo de un “chico que empieza su carrera”).
- Personalidad y juventud: Jonathan Orozco, sabe hablar, da la cara, se mete con la gente, arenga a la tribuna y lo más importante, a su equipo. ¿Recuerdan lo que hace cada vez que recibe un gol? (que son pocas veces últimamente), corre a su arco, saca la pelota rápido y patea al centro para después aplaudir y gritar a sus compañeros, todos ustedes lo recordaran fácilmente.
Todas estas características, pero sobre todo las últimas dos, relucieron el sábado en la cancha del tecnológico, cuando Jonathan gritaba a sus compañeros, fue muy claro leerle en los labios un, ¡ya basta¡ buscando hacer reaccionar al equipo, que estaban siendo atacados con más frecuencia que nunca por el rival. Es por eso el titulo del post; y por supuesto aclarar, de nada sirve gritar y gritar, si no lo respalda con atajadas como las que tuvo ante los pumas y que hicieron diferencia en el resultado.
A mí personalmente me gusta la actitud que tuvo y tiene regularmente Jonathan, ¿Mentalidad triunfadora o arrogancia?, ¿autoconfianza o soberbia?, le ayuda o beneficia esto en su juego, o más bien son cosas extra cancha que no significan mucho, ustedes tienen la mejor opinión. ¿Qué opinan de nuestro solvente arquero?












