Tanto se cantó Bicampeonato para los Rayados de Monterrey, obviamente por Medios de Comunicación no por sí mismos, que finalmente la sopa cayó del plato a la boca ante el desencanto de los miles de presentes en el Estadio Tecnológico, curiosamente, aunque es de esperarse, esos mismos que hicieron la campaña del famoso “Bi” son los primeros en tirarle al equipo en estos momentos.
Después de ver lo sucedido creo que no queda más que reconocer que esperar un regreso de Monterrey en el partido de vuelta, era más un sincero deseo de mejoría que una realidad ya que los dos equipos se comportaron tal cual lo hicieron en el de ida, Pachuca firme en su idea de avanzar, Monterrey convencido de no hacerlo.
Es cierto que Jonathan fue la figura en ambos encuentros, es cierto que Pachuca se cansó de crear peligro, aún así rescato el pundonor de elementos como Duilio Davino, Basanta, el tesón de Severo Meza, en lo personal siento que creció mucho en esta campaña y lo felicito, además de William Paredes.
Neri Cardozo vino a menos cuando más se le necesitaba, Luis Pérez no me extraña que no se haya destacado, venía de una largo periodo de inactividad y no iba a dar más, al contrario siento que Vucetich le dio muchos minutos de juego cuando no estaba en condiciones de hacer algo más por el equipo, no nos vayamos lejos, ni siquiera le permitieron patear el penalti ante Pachuca, antes que él, Osvaldo tomó el balón sólo para demostrarnos que no tiene el temple de Lucho en un momento importante…
Como bien lo mencionó Hugo Caballero en el PodCast que grabamos entre semana (Click aquí) Pachuca contaba con mayores variantes a la ofensiva y Damián Manso como su principal conductor, acompañado por Damían Alvarez, Edgar Benítez y Ulises Mendivil que por cierto no entró, Monterrey tuvo que depender de Santana y Carreño más un poco de Osvaldo para intentar ofender.
Súmenle la gran actuación del arquero Rodolfo Cota que se vistió de héroe al detenerle un penalti a Osvaldo Martínez con lo que los de Rayas habrían empatado de nueva cuenta el marcador global pero no fue así.
Los ingresos de Jesús Arellano, Jesús Zavala y Darío Carreño no fueron tan efectivos como la entrada de Jaime Correa para darle el cerrojazo al medio campo de los Tuzos y de esta forma asegurar el pase… Arrebatándolo en nuestra propia casa.
No sabemos lo que viene para el equipo, por ahora sólo tenemos interrogantes y ninguna respuesta:
¿Qué pasará con la renovación de Víctor Vucetich?
¿Serán ciertas las opciones de Walter Ayoví de ir a Inglaterra? (Ojalá)
¿Osvaldito pensaría más en el Mundial que en el Penalti?
Dicen que se van Galindo y Bahiano… ¿Quién más los acompaña?
¿Qué le pasó a Neri Cardozo en los últimos 4 partidos?
¿Terminó el ciclo de Lucho en Rayados?
El equipo no decepcionó, sin embargo es imposible no tener un sentimiento de desilusión cuando no llegaste al objetivo deseado cuando aparentemente las condición es estaban de tu lado. Cada uno, aficionado, jugador o directivo, sabrá si la etiqueta “fracaso” realmente puede usarse o no.
Si lo desean pueden escuchar el PodCast grabado a la salida del Estadio: Click aquí












