El día que todos los aficionados están esperando se encuentra a la vuelta de la esquina. Existen algunos cuestionamientos que se tratan de resolver entre los amigos. Hace dos torneos, el equipo tenía la exigencia de llegar a la liguilla y quedó campeón. El torneo anterior se debía luchar contra la campeonitis y se le venció. ¿Qué exigencias tiene ahora el equipo?, en primera instancia, se debe subir la vara. Ahora el equipo tiene por obligación que llegar como mínimo a las semifinales de los torneos a disputar.
Rayados cuenta con una de las plantillas más completas de México y tiene la obligación de, como el torneo anterior, dar espectáculo. Es cierto que el equipo no se reforzó, pero, si se analiza fríamente, no era tan necesario. Las llegadas de los hermanos Ibarra y recientemente de Ricardo Osorio fueron para complementar y no para dar un salto de calidad al equipo, pues es más complicado.
La primera exigencia es la liga mexicana. Monterrey tiene que volver a ser esa máquina aplanadora que se vio durante el certamen pasado, pero con la habilidad de mantener una continuidad hasta mediados de diciembre. El equipo tuvo problemas de gol, que deberían verse solucionados con el regreso de Suazo (referido más abajo). Para la edición de este próximo semestre se deben consolidar algunos jugadores y también deben explotar otros más. Además ahora deben de poner un asterisco importante al clásico, pues es un hecho que el acérrimo rival ya no será un flan.
En segunda instancia llega el torneo de la ‘Concachampions’, una copa de mucha importancia para que el equipo pueda darnos más alegrías, especialmente si se apunta para viajar a Abu Dhabi, Dubai. Todo parece indicar que tampoco será un problema grande llegar a las últimas instancias de esta competencia. Sin embargo, se debe ser cauteloso porque también representará acumulación de partidos para nuestros jugadores.
En cuanto a plantel, se debe tener en claro la situación de Suazo, el jugador tiene ganas de seguir en Europa, pero tampoco está en la posición que dicen los medios de ‘no quiere volver a México’. Parte del éxito que tenga el Monterrey, dependerá de lo bien que regrese Don Humberto y que tan bien Vucetich aprendió del “fracaso” en el torneo anterior.
Señores no coman ansías, el torneo está por comenzar y, cómo no, estén listos para festejar nuevos logros. ¡Vamos Rayados!












