
¡Hey, Pachito, un autógrafo, por favor!, ¡Foto, foto!, tumultos, empujones, pisotones y hasta robos es lo que más de uno ha vivido cada vez que se dispone a ir al Barrial para obtener alguna poderosa y/o fotografía de algún jugador favorito. El día de ayer, en el lugar de entrenamiento del Monterrey, se dio lugar a un incidente con Humberto Suazo. El delantero andino iba saliendo en su camioneta luego de un exhaustivo trabajo de entrenamiento para dirigirse hacia su casa, pero aparentemente, un niño se cruzó en su camino y fue impactado –levemente- por el vehículo.
Luego del susto, Suazo se bajó de su camioneta para dos cosas, la primera, era pedirle una disculpa al niño y la segunda, con justa razón, regañar al papá por su irresponsabilidad. Señores, todos los aficionados siempre han querido tener una foto o un autógrafo, o algo que recordar de sus máximos ídolos, sin embargo, esto los lleva a cometer cada tontería. Para esta eterna discusión siempre hay dos partes, la del jugador y la del aficionado.
Un jugador de futbol firma un contrato para entrenar y jugar para su equipo durante cualquier cantidad de torneos. Entre sus responsabilidades se encuentra la de jugar bien, partirse el alma por el equipo e ir a los entrenamientos. Es decir, en ningún momento están obligados a dar autógrafos, ni tomarse fotografías con los aficionados. Solo es cuestión de imaginarse que después de aventarte un partido de fut y andas cansado, no estás pensando en ir a firmar autógrafos, ni tomarte fotos, lo que quieres ir a comer o a tu casa a descansar. Es por eso que los jugadores, a veces, forzados por la misma afición, deben casi salir corriendo.

Por otro lado está la afición que está dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de conseguir ese recuerdo especial de sus jugadores. Se creen con derecho a recibirlo por el hecho de que gracias a ellos, los jugadores les pagan, y la realidad es que esto es totalmente cierto. Sin embargo, personalmente, considero que hay tiempos para todo. Además no creo que sea bueno esperar un trato espectacular si nosotros no lo damos. Han existido ocasiones donde al jugador le roban su reloj, o hasta la cartera, aprovechando el tumulto de gente.
En mi opinión, creo que si se debería establecer un acuerdo entre la directiva para dar un tiempo donde los jugadores puedan dar autógrafos o tomarse fotografías durante un lapso, sin embargo controlando todos los factores posibles, evitando incidentes como el anteriormente ocurrido, los jugadores deberían darse un poco a la idea de que ya son figuras y que de cierta forma tienen que solventar o devolver ese cariño que reciben. Finalmente, la afición, debe entender que los jugadores también son personas que se molestan, que tienen urgencias, pero más que todo, no siempre les gusta la atención.
Sigueme en twitter: @larkolopez
Envíame un email: carlos.lopez@digifut.com












