Rayados: De regreso a casa…

¿Cómo poder explicar esa sensación? ¿Cómo medir esa pasión?

Como todo ciclo de la vida, el tiempo nos lleva de vuelta a ese lugar mágico donde nada más importa, donde miles de personas sienten y piensan igual, donde los corazones y las gargantas se hacen uno mismo y un rectángulo verde nos hipnotiza durante 90 minutos, donde un desconocido se convierte en tu hermano y nos olvidamos de todo lo que existe en el exterior. Una nueva temporada comienza, y con ella los sueños renacen, esos sueños que nuestros abuelos le transmitieron a nuestros padres, y nuestros padres a nosotros. ¿Cómo disfrutar un sábado, sin ver a Rayados? Qué difícil es hacer entender a la gente que lo nuestro no es un estilo de vida, sino la vida misma.

Volver a la rutina, recorrer la ciudad para llegar a ese estadio que muchos dicen es feo, pero que oculta una belleza inexplicable, es nuestro hogar, es nuestro sentimiento. Hacer fila y entrar por esos portones como cada fin de semana, atravesar ese pasillo y admirar ese maravilloso panorama con el Cerro de la Silla como un aficionado más. Estar a merced de la lluvia y el calor, el frio y el sol y sin embargo disfrutar cada minuto como no hay otra cosa. Los bombos y platillos comienzan a sonar y sabes que el momento esta cerca, luego llega ese silencio previo a que el sonido local anuncie la salida del equipo… y la fiesta comienza. Los cantos salen de todas las tribunas y las voces se unen en un solo grito ¡Rayados!

Los inicios de temporada pueden marcar el transcurrir del torneo, pueden ser el empujón necesario para enfrentar las jornadas posteriores, o pueden ser un atenuante para los ánimos, sea como sea, la importancia de estos es indudable. Ha habido inicios de temporada memorables, y entre los que me han tocado vivir hay algunos que he disfrutado como pocos.

 Se cumplirán 12 años de la primera vez que tuve un pase de temporada en mis manos, cuidándolo como un tesoro y esperando con ansia el primer partido como local, en aquella ocasión el día esperado seria en la jornada dos, el rival el León. Eran tiempos diferentes, el equipo buscaba alejarse del descenso y conseguir por primera vez la clasificación a la liguilla;  la plantilla estaba plagada de jóvenes y los refuerzos carecían de renombre, pero eso no importaba, todos queríamos ver a rayados, el autor del gol aquella tarde sería el novato Antonio Denigris.

Dos años más tarde, con el plantel reestructurado el equipo iniciaba a pensar en cosas grandes y la llegada de una oleada de argentinos sería el preámbulo para el campeonato. El rival era Atlante, aquella noche marcó el inicio del cariño a dos jugadores que con sus goles en aquel partido iniciaban su vida como rayados.  Esos jugadores eran Walter Erviti y Guillermo Franco.

Cinco años después, esta vez contra Puebla, se iniciaba otra temporada con el que sería el más reciente ídolo, aquel torneo sería para el olvido, sin embargo, ese primer juego como local marcaría el inicio de la era Suazo con su primer gol.

Dos años después otra vez contra Puebla, iniciaría la etapa más gloriosa del club, el aparentemente improvisado Víctor Vucetich iniciaba con el pie derecho ante su gente con una tarde inspirada que terminaría 4-0 a favor.

Muchos jugadores han pisado esa cancha, muchos se han ido, pocos se han convertido en verdaderos ídolos. Hoy estamos ante un panorama inimaginable hace 10 años, un panorama en el que el calificar no salva una temporada y el campeonato es un objetivo real. Está en los jugadores reafirmar que tienen el nivel para pensar en cosas grandes. Por nuestra parte, como aficionados, saben que lo daremos todo y estaremos incondicionalmente cada 15 días, lo único que pedimos es que suden la camiseta y que si las cosas no se dan no sea porque no se intentó.

Llego el momento de volver a sentir ese calor, sentir esa dulce angustia y desgarrarnos las gargantas al grito de ¡Gol!

La fiesta regresa a casa, nuestra fiesta…

Arde la Ciudad – Rayados

Comentarios

  1. Angel_Del_Apocalipsis dice:

    buen post…. todos daremos el extra.. aunque la comida que vendan sea una porqueria y los baños huelan a miados ahi estaremos viendo la magia de cada sabado …. tranquilamente debemos de pasar a la liguilla caminando. y el sabado sin esfuerzo meterles unos 3 pepinos al equipo chico de jaguares …. me encanta que vengan esta clase de partidos asi apuesto 4000 en el bwin y salgo rayado con 2000 pesos mas jua jua jua… se me hace que esta semana va a estar con madre… 4000 a rayados 2000 a cruz azuly otros 500 al america ….. 

  2. adicto_aTi dice:

    por que la mejor hinchada no lo interpreta se escucharia con madre yo ya lo habia escuchado y cada vez que lo escucho se me enchina la piel recuerdos y recuerdos de tardes hermosas de la pandilla somos fiesta somos carnaval y pobre del que nos lo quiera quitar