Rayados: La batalla de los héroes

Periodista invitado:

Gerardo Suárez. (Publimetro)

 

Los héroes siempre son requeridos. Ya sea en la más cruenta batalla o la misma vida diaria, se va a necesitar aquel individuo que resuelva una encrucijada para darnos el valor e intentar luego enaltecernos. El futbol, como era de esperarse, es el primer ejemplo claro de lo anterior.

Son horas las que restan para celebrar una edición más del Clásico más pasional de nuestro tan amado/odiado futbol. Las situaciones de ambos contendientes no son, ni por mucho, las presupuestadas cuando se develó el calendario del Apertura.

Es por ello que todos los discípulos de aquellos con investidura de ídolos comienzan un extraño ritual casi parecido al que tiene un feligrés hacia una imagen religiosa implorando por ese milagro que mitigue sus males (aunque sea temporalmente).

Y, de entre ese amplio cúmulo de semidioses con tachones y envueltos en jerseys de alta tecnología, sobresalen dos “santos” cuyos prodigios con el balón provocan que la mayoría de los rezos se finquen en pasar por encima del otro.

Lucas Lobos y Humberto Suazo representan la perfecta imagen idolátrica que el aficionado siempre busca en su amado equipo de futbol. No importa el paso del club, mucho menos si pelea un título o el descenso, a estas figuras siempre se les verá con otros ojos y se les perdonará hasta el más inverosímil de los errores.

Precisamente es por momentos como los que viven Tigres y Monterrey los que provocan que ambos estén ocupando la mayoría de los comentarios (o plegarias) tanto del experto en los medios como del hincha más obtuso. Y no es para menos.

Desde antes de formar parte de los enarbolados clubes locales, ambos demostraron que merecían un título casi nobiliario al sobresalir ante aficiones realmente “reventadoras” y hasta mortíferas.

Desde el correoso Clásico entre Colo Colo y la U de Chile, los casi violentos choques entre Gimnasia LP y Estudiantes LP, el aguerrido derbi entre el Cádiz y el Xerez hasta coincidir en el pasional Tigres contra Rayados, el plantel en turno era, es y será feliz si la joya se encontraba en la cancha o, al menos, esperando su oportunidad en el banquillo.

Porque un equipo necesitará sí o sí a su buque insignia. Tener a ese soporte a un lado inspira la confianza para intentar lo inesperado a sabiendas que el genio, como siempre dicen, tendrá una y lo demás será historia.

Las estadísticas marcan que los dos les ha quedado grande el ser un peso específico en sus equipos. La realidad, para todos los que hemos sido testigos de estas batallas, es que ambos son piedras angulares, tanto por sus goles (en el caso de Lucas) como los continuos embates al área rival (por el Chupete).

El sábado se reeditará un nuevo episodio entre ambos semidioses. El 16 contra el 26, el flaco contra el gordo, el greñudo contra el pelón… el capitán contra el líder.

Los héroes siempre son requeridos… hoy es uno de esos momentos.

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Muchas gracias a todo el staff de Solo Tigres, Zona Rayada e Invicto por la oportunidad de colaborar con ustedes previo a un evento tan importante como lo es el Clásico. Un gusto enorme y mucho éxito a las dos aficiones, las cuales tienen todo mi respeto y admiración.

Twitter: @Jera_Suarez

 

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