Rayados: Adiós al ‘Talismán’

Hoy quiero hablar de la primer baja del conjunto del Monterrey para el próximo año, hoy quiero resaltar cualidades, desventajas y todo lo que dejó este jugador que, lamentablemente nunca terminó de carburar con el equipo mayor.

Hace apenas un par de días la noticia llegó, el eterno banca, el eterno juvenil se iba del club. Darío Abraham Carreño partía de la institución en un trueque por el central Leobardo López.

En las redes sociales comenzaron los distintos puntos de vista del aficionado. Mientras unos se alegraban por la partida del atacante, otros más lamentaban la partida de estee hombre, quién apesar de que no pudo terminar de forjarse para ser titular indiscutible, regaló muchos gritos de gol.

Muchos lo recordarán como ese que hizo el célebre festejo de un personaje local tantas veces que marcaba, otros lo recordarán como el jugador que asistía a todos los programas y facilitaba entrevistas con personajes de televisora de la ciudad, pero todos, absolutamente todos tendrán el recuerdo de Darío Carreño como aquel joven que, desde hace tiempo, se ganó el apodo del ”talismán” pues ya que, cada vez que entraba era seguro que lo veríamos cerca de la portería rival.

Forjado en el ”campo de los sueños” como hacen referencia al lugar de entrenamiento de los niños albiazules, Carreño tuvo un paso fugaz con Dorados de Chihuahua en el 2007, para seis meses después regresar a su casa, en la cual tardó solo un torneo para debutar en el máximo circuito.

Los números del 13 rayado no son malos si hablamos de un jugador que la mayor parte de su carrera la pasó en la banca. Con un total de 65 encuentros con participación, el regiomontano cuenta con 21 dianas en su numeralia.

El torneo en donde mayor número de veces mandó el esférico al fondo de las redes rivale tuvo fue en el Bicentenario 2010, campaña en la cual el artillero chileno, Humberto Suazo, había dejado un hueco en el ataque albiazul al irse en préstamo al Zaragoza de España, cubriendo este espacio Darío. Carreño anotó siete veces en tan solo nueve encuentros.

Seguro él jamás olvidará su estancia en el club de sus amores, pues ya que aparte de ser el equipo que lo vio nacer, la ciudad de Monterrey vio cuando su esposa trajo al mundo a su primera hija.

Se va un hombre que, quizá no fue vital en el Monterrey, pero sí se ganó el cariño de muchos miembros de la hinchada rayada por su carisma y olfato goleador cuando tuvo la oportunidad. Hoy le decimos adiós al talismán y le deseamos la mejor de las suertes para su nueva etapa en su carrera.

El delantero partirá del club después de viajar con el equipo a Japón para disputar el Mundial de Clubes en tierras niponas.

Foto | mediotiempo.com

-Enrique Cavazos- @kke26