Ulsan Hyundai 1-3 Rayados: ¡A las Semifinales!

¡Y la revancha se dió! Sí señoras y señores, Monterrey se sacó la espina y con un contundente juego logró lo que se buscó desde un principio, sacar la casta y dejar atrás el papel que se brindó en el 2011.

De la mano de un impecable César Delgado y teniendo enfrente a un rival japonés que quedó a deber, Rayados se impuso con autoridad y logró su pase a la siguiente ronda del Mundial de Clubes, eludiendo lo conseguido en la edición pasada donde sólo se consiguió el quinto puesto.

Saltando a una cancha fría en clima pero muy cálida por el sabor que pusieron el buen número de aficionados albiazules, el equipo del Monterrey salió al terreno de juego con el tercer jersey especial para el Mundial de color naranja y short blanco, muy elegante, lleno de ilusiones y sueños de revancha.

Y la revancha llegó. Desde los primeros minutos, ‘Chelito’ se encargó de guiar un par de llegadas a gol, pero no fue hasta el noveno minuto cuando el mismo Delgado mando un trazo filtrado que recibió sin complicaciones Aldo De Nigris quien retrasó a Jesús Corona que se encontraba del otro lado de la portería para entrar solo y sin marca para empujar el balón y así desatar la euforia rayada.

El dominio del juego siguió siendo del Monterrey, pero después de los 20 minutos de tiempo corrido el partido se convirtió en juego de bostezo al tomarse mucha confianza los jugadores regios.

La segunda parte comenzó y el equipo de Rayados no se encontraba en la cancha. Todo indicaba que la confianza tomada en la primera mitad podía repercutir en el marcador pero no fue así.

En cuestión de menos de 10 minutos, la figura hasta el momento del partido, César Fabián Delgado tomó las riendas del ataque albiazul y así concretó la magnífica obra.

Primero, al 77′ siguió de buena manera una jugada que el empezó que acabó en los pies de Aldo quien tocó hacia delante para encontrar al Chelito y que este empujara tras la salida del guardameta. Después, al 84, Delgado recbió en los linderos del área y humillando a dos adversarios con un recorte de crack, definió como grande a ángulo cambiado.

Sorpresivamente, Jonathana Orozco, quien había estado en plan grande, sufrió un error garrafal al ‘comerse’ un gol surcoreano. El ataque Tigre sacó un disparo sin fuerza desde fuera del área pero Jona midió mal este mismo y así llegó el gol de la honra del cuadro asiático.

La meta se consiguió y ahora el Monterrey se verá las caras ante el campeón europeo Chelsea. Sin duda alguna el valor anímico del club subió de gran manera.

¡Gracias Rayados!