Rayados: El amor sí existe

Estando a unos cuantos días para finalizar el año, me puse a recordar momentos que había pasado tanto en familia como con amistades y demás, y entre uno de los recuerdos estuvo una frase que me puso a pensar y que me trajo a la mente al equipo de nuestros amores.

”El amor no existe”, fue la frase que derivó una larga y extensa conversación entre un grupo de amigos en el cual, como en todos los casos, había opiniones divididas. Una de las razones por las cuales este sentimiento era falso y que solo rondaba en nuestros pensamientos en algunos momentos era que en algún momento tenías que ”aburrirte” o simplemente la razón por la cual te sentías así dejaba de surgir efecto o ya no era especial.

De eso ya son varios meses que corrieron, pero lo que no se olvidó fue esa frase que, me vino a la mente justamente viendo una noticia de Rayados, situación que derivó este texto.

Analizando lo que habían dicho de que eso especial perdía su fuerza conforme al tiempo, que en gran parte se tiene razón en algunos casos, apareció el equipo de mis amores, el equipo con el que crecí festejando los goles de la exquisita dupla que hacían Guillermo Franco y Alex Fernández.

Me puse a pensar y, a diferencia de lo que se hablaba en aquella ocasión, el sentimiento de decir con orgullo que eres rayado, el sentir que te produce ver un encuentro de La Pandilla y no se diga visitar el Estadio Tecnológico es el mismo, aunque pasen largos años, el sentimiento sigue siendo el mismo.

Quizá con algunas personas, con algo material, o con alguna situación el gusto puede durar poco tiempo, pero el cariño que se siente por el equipo del Monterrey jamás acabará, incluso viviendo una pobre situación en cuanto a resultados y juego, pues ya que, a diferencia de otros lugares, en esta ciudad se vive de una manera diferente el fútbol, por lo cual, el ser de un equipo, ya sea Tigres o Rayados, es un sentimiento de tu vida el cual nunca podrá finalizar o cambiar. Quizá pueda llamarte la atención otro equipo, quizá puedas admirar a un jugador de otra institución, pero el amor hacia tu equipo no se cambia.

Y si, es cierto, nada es perfecto y habrá muchas situaciones que puedan tratar de impedir dicho sentir, tales como la actividad de hombres que no ”sienten la camiseta” o, como ya se dijo, la falta de alegrías que ya nos ha tocado vivir, pero cada inicio es una nueva esperanza, cada final es para visualizar las fallas y tratarlas de corregir.

Por eso hoy, en estas épocas en las que se habla de lo que queremos y nos gusta, puedo decir que el amor sí existe, y si alguna persona no lo puede experimentar con otra, lo puede encontrar en el fútbol. El amor no se acabará, jamás dejará de ser interesante las famosas pláticas de los clubes locales en cada reunión, por lo tanto, los colores albiazules jamás se irán.

Foto | zocalo.com.mx

-Enrique Cavazos- @kke26