Rayados: Los cuatro de Vucetich

A CUATRO AÑOS DEL CHAQUETÍN NARANJA

 

GERARDO SUÁREZ / @jera_suarez

Cuatro años son en términos futbolísticos, un proceso mundialista. No es fácil llegar a tal cantidad siendo técnico en México, mucho menos haberlos vivido sin la constante amenaza de llegar a la temida ‘guillotina’.

Eso es, precisamente, lo que ha vivido Víctor Manuel Vucetich al mando del Club Monterrey, un proceso, el más largo y fructífero de su carrera.

A cuatro años de haber posado a las cámaras con un chaquetín naranja, hoy el cielo que acompaña al tampiqueño presenta nubarrones que tímidos rayos solares se atreven a traspasarlos.

Porque hoy, justo cuando el torneo todavía se encuentra en sus albores, Vuce vive uno de los retos más complicados de este ‘proceso’: el revitalizar de golpe a un plantel rico en calidad, pero que parece haber perdido esa chispa que lo llevó a la gloria.

Lo que se vivió en el Mundial puede ser tomado como un arma de doble filo. Por un lado, La Pandilla demostró que puede ser todavía un equipo inteligente y letal esté o no Humberto Suazo, pero también endeble y hasta predecible.

Las primeras dos jornadas del presente Clausura en este momento no ayudan para poder darle un beneficio de la duda al timonel, aun y con el primer tiempo brindado ante Morelia.

Sin embargo, tampoco habría que caer en un fatalismo extremo. Fueron precisamente esos 45 minutos del pasado sábado los que dejan a entrever que el nivel se puede recuperar, explotar y luego gozar de sus réditos.

El problema viene cuando se trata de mantener dicho nivel de principio a fin, algo que parece haberse olvidado. Razones habrá, que sean las verdaderas, eso sólo el plantel lo sabrá.

Si se pudiera nombrar una, ésa sería que el equipo no termina de trabajar completo empezando por piezas que son claves (y no precisamente nos referimos a Humberto Suazo) sino a Jesús Corona y Eduardo Zavala, en especial el dorsal 17.

La baja de Zavala se puede relacionar como aquel hombre que nunca había faltado a sus labores en una fábrica; sin embargo, por el puesto que desempeñaba no era un obrero que destaque para el resto de sus compañeros.

Un día enfermó y su lugar de trabajo fue un caos. Ahí se dieron cuenta cuan necesario era pues nunca encontraron quien cumpliera esa sus discretas encomiendas de la misma manera.

Así sucedió con el Monterrey, incluso en el certamen actual. Es cierto, se buscó antes de iniciar el torneo quien podría suplir a La Flecha, pero sin éxito. El no cerrar a ése añorado contención, por la razón que haya sido, seguirá costando mientras Eduardo no se encuentre presente. Severo cumple, pero no como su compañero de Selección.

En caso de Corona, la buena noticia es que ya entrena al parejo. Su regreso le podrá dar esa dosis extra de picardía que le ha faltado al equipo en estas dos semanas de torneo.

Hay tiempo para que Monterrey reaccione. Al menos el primer paso se dio y no fue la victoria del sábado pasado sino la autocrítica colectiva del equipo. Es momento de regresar al ‘ABC’ y la ‘D’ llegará por simple inercia. Vuce lo sabe, los años no pasan en balde.

 

Comentarios

  1. Muy buen post! Creo que la baja por lesión de Zavala fue clave para que la media cancha se quebrara. Con intentos fallidos para ocupar esa posición como lo fue Neri y el caso de Severo que sigue sin gustar del todo, hizo que Rayados se perdiera.
    Esperemos y ahora, con el regreso de Zavala, la media se aliste y que hombres de peso como Chelito y Aldo terminen por recuperar ese nivel que perdieron hace mucho.