Rayados: etapas de una crisis anunciada

Tan solo dos diciembre bastaron para asegurar y confirmar que teníamos a un equipo de época y a un entrenador exitoso. Tan solo dos campeonatos nos hicieron volar por el cielo, olvidando el suelo totalmente, y dedicándonos a soñar con más para nuestro equipo. Dos meses de abril bastaron también para bordar un bicampeonato en nuestra playera, y para demostrar con hechos y sobre todo; campeonatos, que éste equipo era el mejor de toda la historia de la Institución… pero hoy ya es historia.

2009 y 2010 son años que quedaron muy atrás en lo que es hoy en día el Monterrey, nos embriagamos de triunfo y de campeonatos, nos embriagamos de alegría y éxtasis, nos embriagamos de una felicidad absoluta que nunca pensamos que volveríamos a caer en manos de la irregularidad y la mediocridad, pero hoy está pasando; y los jugadores y cuerpo técnico aún no quieren aceptar lo que para la gente y todo el mundo, es muy obvio. 

2011, año de conformismo

Al iniciar ese año el equipo ya tenía sobre su escudo dos estrellas más y un plantel muy importante a nivel nacional, éramos catalogados como los mejores de México, y la tarea no parecía terminar, ya que se contaba con un equipo muy sólido como para seguir cosechando éxitos, pero el conformismo poco a poco fue abrumando y consumiendo al plantel, a tal grado de llegar a lo que hoy somos. 

Es cierto que en ese año conseguimos el primer campeonato de Concacaf, pero más por individualidades y sorpresas, que por un orden táctico en el equipo. Los cuartos de final los sufrimos ante Toluca, ambos partidos se ganaron 1-0 pero el equipo no terminó de convencer al 100%. En las semifinales fue el Cruz Azul, equipo al que ganamos 2-1 en el Tec en una de las mejores exhibiciones de Rayados en ese año, pero volvimos a la debacle futbolística y afortunadamente con un penal se pudo avanzar a la final. Real Salt Lake nos puso en aprietos en ambos partidos de la Final, pero una individualidad de Suazo nos salvó y nos llevó al campeonato… pero claro, cuando uno consigue una copa, lo demás se olvida.

2011. Torneos de Liga para el olvido

Aunado a los campeonatos conseguidos en el 2009 y 2010, y el campeonato de Concacaf del 2011, éste equipo se sumió más en la conformidad y el poco interés por conseguir más, tras haber conseguido ya tres campeonatos en menos de dos años. Esto obviamente pegó en el rendimiento del equipo en los torneos de Liga, en donde nunca pudo sobresalir, ya que en el Clausura se terminó jugando de pésima manera y nos eliminó Pumas en Cuartos de final, y en el Apertura de ese mismo año el equipo ni siquiera pudo calificar a la Liguilla, y se hizo una actuación ridícula en Japón… provocando el enojo de una parte de la hinchada, pero la otra parte estaba conforme por “lo que nos habían dado en meses anteriores”. Ahí empezó la realidad que hoy vivimos.

Nos faltó el crack del 2010

Humberto Suazo, ¡cómo no maravillarse con su nivel! En el 2009 demostró que poco a poco se metía al equipo y nos daba muestras de su gran nivel, pero sin duda alguna después de su regreso de España en el 2010, nos confirmó que estaba en la cumbre de su nivel y carrera, y su nivel era por de más extraordinario; era un Suazo que nos hacía vibrar y que con sus actuaciones nos alegrábamos en cualquier cancha… pero “misteriosamente”, desapareció. 

Humberto Suazo no ha sido el mismo desde ese año, el 2011 y 2012 fueron años para él malos. Nunca estuvo a su nivel, por momentos su cabeza no estaba dentro de la cancha y es entendible por muchos lados, la salud de su mamá, la situación con su bebé perdido; entre muchos otros factores que afuera no se saben, pero que sin duda alguna pegó en su nivel. 

Ese crack del 2010 le faltó al Monterrey en estos dos años, no jugaba algunos partidos, hizo polémica con la directiva, declaró que se iba, sus actuaciones no eran sobresalientes, sus pases ya no eran exactos, su contundencia estaba marchita, y simplemente: Suazo era uno más. Hoy en día cómo adolece Rayados de un crack, de alguien que se eche el equipo a los hombros, sin duda alguna que extrañamos al chileno. 

¿Y el goleador?

Sobre Aldo De Nigris recae esta responsabilidad. Es cierto que Darío Carreño estuvo también en este tiempo, pero Vucetich nunca se dio a darle una oportunidad completa, ante esto; la responsabilidad era para el regiomontano que nunca pudo con ella, y que solamente en el Clausura 2012 pudo anotar 11 goles, pero en todo el 2011 y el Apertura 2012, nunca pudo marcar diferencia. 

Monterrey adolece de eso, de delanteros, de hombres-gol, de hombres que estén a la caza del tan anhelado gol, de hombres que se consoliden en el ataque y que sobre ellos recaiga la responsabilidad de anotar, y además cumplan. Hoy en día Rayados claro que tiene armas para anotar, y tiene volantes que se suman muy bien, pero el no tener un delantero matón; te hace perder muchas posibilidades que otros equipos sí tienen. 

“El primer paso para considerarlo un problema, es no aceptarlo”

Hoy Monterrey está en crisis, y no solo por seis jornadas de este torneo, sino también por el anterior. El Mundial de clubes fue una cosa aparte, ese torneo Rayados lo jugó más con el alma que con las piernas, más con coraje que alguna otra cosa, por sacarse la espina clavada y lo logró, pero parece ser que también tras haber conseguido ese logro se durmió en “sus laureles” y vuelve al futbol sin idea que nos tenía acostumbrados el semestre pasado.

Hoy no se juega a nada, no basta con solo ponerle huevos, eso déjenlo para equipos que luchan por no descender, este equipo no está para eso, este plantel no tiene por qué conformarse con ponerle ganas, también debe saber qué hacer con el balón, tener idea de a qué juega, y claro está que el Monterrey no sabe lo que quiere; y eso lo paga a la hora de conseguir victorias.

Sin refuerzos, no se puede avanzar

Otro pecado que cometió el Monterrey y su directiva es creer que con ese plantel iba a conseguir todo y que estaba completo. Hasta los equipos más poderosos del mundo contratan refuerzo cada temporada, siempre hay algo qué apuntalar, siempre hay algo qué mejorar, pero la directiva nunca lo quiso ver así. 

Se trajeron refuerzos mediocres, Dárvin Chávez, Othoniel Arce, “Tepa” Solís, etc. jugadores que nunca se pudieron consolidar de la mejor manera, y que además no cuentan con un nivel tan alto como para pertenecer a la Instución. Eso fue haciendo más cómodo a los jugadores, al no tener competencia se conformaron y sabían que tenían seguro su lugar, ya que no había más opciones, y esto fue una enfermedad, un cáncer que poco a poco fue consumiendo al Monterrey. 

Esto creo yo, son las etapas de una crisis que Monterrey anunció desde el principio. Es cierto que nunca se esperó que llegara, y también es cierto que se pudo corregir… pero la realidad hoy en día es otra; y estamos pagando con creces todas las malas decisiones y el conformismo que tuvo este equipo.

¿Lo podrán solucionar?

Foto: terra