Rayados 0- 0 Santos: Empate que nos acerca a Marruecos

El Monterrey consiguió un empate hoy en el TSM, en lo que me parece uno de los mejores juegos que ha dado el conjunto de Vucetich esta temporada.

Monterrey fue a Torreón con las ausencias ya conocidas de Neri, Severo, Osorio y Arellano, y a pesar de esto, Vucetich planteó un encuentró en el que le jugó al tú por tú al conjunto de Caixinha. Vucetich colocó por primera vez a Hiram Mier por la lateral derecha, jugando con línea de 4, con Leobardo y Basanta de centrales y Tepa por la izquierda, a pesar de lo sorpresivo de esta alineación, Mier me parece que nos dejó con un grato sabor de boca cubriendo de gran manera la banda izquierda Santista.

Monterrey no fue a jugar como el viernes, como comentabamos en posts anteriores, el Monterrey noiba a hacer el mismo juego que el viernes pasado, era una final, y tenía que irse más al frente y con más intensidad, y el Chelito Delgado cumplió esto de maravilla, moviendose por la banda de la derecha y la izquierda derrochando su calidad como en sus mejores juegos en Cruz Azul. Con un Suazo más participativo, tocando balones y generando jugadas, pero lo que más se agradece del palntel en gerneral, es el esfuerzo, se ve que dejaron todo en la canhca durante todo el partido, contadas las ocasiones que se vio a un jugador de rayados caminando, dejando como dice el lema “todo x todo”.

El Monterrey presionó al conjunto santista en repetidas ocasiones, siendo una de las más claras un remate de cabeza de Suazo, que la suerte impidió que fuera gol, pues tras una gran jugada por derecha, llegó Suazo a rematar un cabezazo certero que pegó en la base del poste izquierdo de Oswaldo.

Monterrey mostró garra, carácter, y la sabiduría de Vucetich para jugar finales en este partido, pues no regaló ningún espacio en el partido, y les estaba resultando de maravilla, hasta que a Roberto García Orozco se le ocurrió sacarle la tajeta roja a César Delgado, en una jugada meramente futbolera, juzgando de diferente manera que otras llegadas del conjunto lagunero, como la de Iván Estrada sobre este mismo César Delgado cortando un contragolpe, y que representaba la segunda amarilla. Cabe destacar la labor de Zavala en la media cancha, que se vió como todo un guerrero recuperando y distribuyendo balones.

El arbitraje de lado, Monterrey demostró que está para cosas grandes, y que no va a regalar este campeonato de Concachampions, lo que se espera es que se vaya con esta misma intensidad el sábado al Universitario.

La pandilla del Monterrey consigue un empate como se dice con sabor a victoria, pues no resulta con desventaja, sin embargo, sigue la necesidad de conseguir una victoria en el Tec para coronarse Tricampeón de Concachampions.

Noventa minutos nos separan de Marruecos.

 

Foto | Mediotiempo