Rayados: ¡CONCACAF es nuestro!

Vámonos por partes..

Primero, sí, es cierto a lo largo de la temporada regular el Monterrey no mostró nada parecido al equipo que nos tenía acostumbrados a ver, ese equipo que en todo momento dibujaba una sonrisa en el rostro de sus aficionados.

Después, a lo largo de la campaña, resultados engañosos hacían uso de su etiqueta para ‘engañar’ a la afición, pues aunque los cartelones al pitazo final de los partidos repartían los 3 puntos al equipo de La Pandilla, el funcionamiento del plantel dejaba mucho que desear.

Se llegó el cierre de torneo y el despertador parece fue escuchado al fin por los jugadores albiazules, quien mostrando un claro mejoramiento en su rendimiento futbolístico, Rayados cambió la cara y comenzó a dar buenos resultados así como también se vio que algunos jugadores reencontraron su magia con el esférico.

Pero hubo algo a lo que le dieron muy poca importancia, esto a pesar de que los finales siempre eran favorables. Desde el primer juego de grupo en la Concachampions, Rayados mostró la ambición de retener el cetro de la zona, el cual ya se había levantado dos veces seguidas.

El Tecnológico albergó no una final, si no un partido en el cual 90 minutos guardaban tantos sueños, tantas esperanzas, tanto esfuerzo y la meta que los jugadores y cuerpo técnico se habían puesto al inicio de este torneo continental; el campeonato.

Las cosas en el comienzo no se dieron, incluso, fueron al revés, Santos dio una fuerte cachetada en el marcador, pero no hizo efecto alguno en la moral de los jugadores, pues demostraron que no existe marcador adverso alguno que pueda sentenciar un partido, incluso, a 10 minutos del final.

Con un plantel completo de jugadores con ambición del cual sobresalieron jugadores como Aldo De Nigris, quien a pesar de ser tan criticado demostró el porque de su increíble nivel, Jonathan Orozco, hombre salvador del Monterrey en todo momento, Jesús Zavala, delantero de nacimiento que demostró que aunque ahora funge como contención no ha olvidado sus dotes de atacante, entre otros, Rayados se acompañó de un estadio repleto de seguidores que confiaron hasta el último segundo (antes de la remontada) que su equipo tenía todas las cualidades para hacer la hombrada.

Monterrey se coronó, la alegría en los guerreros partió, trayendo los saltos y gritos de euforia de jugadores, técnico, directiva y aficionados del mejor equipo del Norte.

Mala noticia para la familia rayada, pues el eslogan de ”Nuevo León es nuestro” ya no traerá impacto alguno…. Señoras y señores, lo del Monterrey ha crecido, pues lo de hoy es que ¡CONCACAF ES NUESTRO!.

-Enrique Cavazos- @kke26 (Twitter)

Foto | record.com.mx