Rayados: Lo hicimos otra vez

Por: Mauricio Neri

Twitter| @MauricioNerid

Lo repito, una y otra vez en mi mente, este sentimiento que traigo en el corazón es simplemente increíble. Creo que han leído mis otras columnas que he escrito aquí, por eso les digo que este campeonato, lo he vivido intensamente.

Vienen muchas cosas a mi mente, aún recuerdo, como había tratado de abogar al sentimiento rayado que todos tenemos en el corazón, las cosas no iban bien, y es cuando más era necesario ver las cosas desde una perspectiva positiva, y ¿como no?, teníamos los mismos jugadores, el mismo técnico, pero los resultados no se daban. Poco a poco me aferraba a no darme por vencido, oídos sordos a los que no creían en el equipo, oídos sordos a los que no paraban de criticar.

¿Y cómo darse por vencido? Sí en mi casa, su casa, hay un Rayado de 10 años de edad. Aún y cuando las cosas no salieran bien, la fe en que las cosas pueden mejorar nunca debe perderse, ese es el camino que elegí, luego daría las explicaciones de la derrota, en caso de darse, sin embargo, sucedió lo que todos soñamos!

Corría el minuto 10 del segundo tiempo, todo parecía imposible, dos abajo, en eso, me pregunto el Rayado de 10 años, ¿Qué pasa?, le dije, no importa lo que pase, disfruta este momento, todavía hay tiempo, esperemos lo que pueda pasar, nunca hay que darse por vencido antes de culminar el partido, no muy convencido, asintió.

Incrédulos de lo que estábamos presenciando, de pronto el primer gol, Aldo. En ese momento pensé, ojalá puedan meter más, Neri Cardozo se encargó del segundo gol, en un disparo lejano y casi sin fuerza, que ahora viendo la repetición Osvaldo no pudo anticipar la dirección del disparo por la cantidad de gente que había en el área, sólo faltaban algunos minutos, el marcador 2 a 2 aún no era suficiente. La emoción comenzó a correr en la tribuna, todos los que estábamos ahí, ahora estábamos incrédulos de lo que sucedía, habían anotado dos goles, la distancia se acorto.

La gente de pie, saltando, era el momento, no sabíamos como, pero era el momento. De pronto, la falta, el cobro de Chupete Suazo … Aldo, sí, Aldo se estiró cual largo es y cabeceo, recuerdo que se detuvo el tiempo y en cámara lenta vi el vuelo de Osvaldo, la pelota pasó de sus manos, y entro! la red de la portería se movió, Goool, sí, Gol de Aldo, la locura.

Todos en el estadio nos fundimos en un abrazo. Mire a los ojos a ese Rayado de 10 años a mi lado, lo habíamos logrado, brincamos, gritamos abrazados, ¡Siiii! ¡Siiii! ¡Somos Campeones! ¡Somos Campeones! Sentimiento a todo lo que daba.

Escucho ahora la narración del tercer gol, en voz de Jorge Ramos de ESPN, pienso que narraba literalmente lo que ahí sucedía. Una estrella dorada más engalanará nuestro escudo, nuestros colores.

Sinceramente les digo, los tres deseos se habían cumplido, esos tres deseos que le pedí al genio de la lámpara que me concediera, esos tres deseos que el no me quería conceder, Ganar el clásico, calificar a la liguilla y Ser Campeones en la CONCACAF, Mi equipo lo hizo, lo logró.

Nunca bajar los brazos y ¡Sí! Porque no, soñar que también podemos ser campeones en la liga.

Hoy, menos que nunca, pueden quitarnos esa ilusión, nada será fácil, lo sabemos muy bien, pero sigamos soñando, sigamos pensando que las cosas siempre pueden ir mejor. Gracias a todos ustedes que leen estas letras, siempre seremos Rayados, toda la vida. Lo hicimos otra vez, ¡Arriba el Monterrey!

Foto| mediotiempo