Rayados: Son cosas del fútbol; que te vaya bien, que te vaya mal

¡Cuan bipolar es el fútbol! Un día te tiene en la gloria, en la cumbre; sientes que todo lo puedes ganar, crees que tienes a la mano todo lo que quieres lograr, pero de pronto y sin pensarlo, también te regala el otro lado de la moneda. 

Al final de cuentas es algo que en la vida pasa siempre y no solamente en el fútbol, tal vez Monterrey se olvidó de eso cuando se ganaron campeonatos, olvidó que algún día el destino iba a cambiar y se iba a estar sufriendo por malas decisiones, malos resultados, malos jugadores, etc. pero hoy en día y más que nunca, ya vive esa cruda realidad.

A nosotros nos toca ver por fuera todo lo que pasa, nos toca aguantar cada decisión que adentro de la Institución se tome, para bien o para mal; Monterrey tiene a una de las mejores aficiones de México. Siempre se apoyará al Equipo, de eso no hay duda; pero llega un momento en que también el reclamar y exigir más se vuelve un derecho casi por obligación.

El Equipo no está en su mejor momento, y realmente ya tiene rato con esos síntomas de enfermedad que hasta hoy se siguen representando con mayor fuerza… y la afición ahí sigue, esperando el momento en que todo pueda volver a ser como antes, con alegrías, buenos partidos, ratos agradables, jugadores a la par de la Institución. Esperanzados estamos de que todo cambie.

Son cosas del fútbol; que te vaya bien, que te vaya mal. Es algo normal; en todo pasa, y de alguna u otra manera tenemos que acostumbrarnos a esos cambios tan drásticos que a veces regala la vida misma. El jugador, el directivo, el entrenador, todo aquel que ronda en el ambiente del Club de Fútbol Monterrey, debe saber que siempre va a tener a su aficionado fiel en cualquier circunstancia. Tal vez malamente nacimos así, fieles a lo que creemos y queremos, y nos tocó querer a este Club, y así fuimos enseñados… a querer casi bajo cualquier circunstancia estos dos colores.

Ante todo este mal ambiente, malos resultados y derrotas continuas; el hincha sigue ahí, tratando de entender las altas y bajas que tiene un equipo a lo largo de su existencia, pero también exigiendo y pidiendo a gritos que las cosas mejoren. Es algo normal, nadie nos puede criticar por exigir más, como en todo en la vida; siempre tienes que dar el 100% de lo que posees y hasta más. Si uno como aficionado da todo de sí, ¿por qué adentro de la cancha no podemos pedir lo mismo?

Cada vez está más cerca el momento de una reestructuración necesaria, un cambio de aire que sin duda alguna le vendrá bien al Equipo. Y la afición estará ahí al pie del cañón, siempre apoyando, siempre con el Equipo… porque al final de cuentas siempre pasa y así es el fútbol: “que te vaya bien, que te vaya mal”.

En la medida que podamos aprender esa ley de la vida, podremos entender que para poder mejorar; hay que estar por los suelos, levantarse desde lo más bajo para seguir renaciendo y tratar de hacer las cosas mejor. Estoy seguro de que este equipo lo hará, es necesario, se ha convertido en una obligación. Después de casi 3 años de oscuridad… tiene que renacer esa luz que haga que el Equipo vuelva a ser protagonista.

Monterrey nunca estará sólo.