Rayados de Monterrey : Volver a empezar

Por : Mario Alberto RodCor


Twitter : @RodCor8

Hace poco más de un año me acerqué a esta comunidad, a esta Zona Rayada en busca de ser partícipe de ella, colaborar con una columna y expresar en ella el amor a mis rayados y que todo mundo se pudiera identificar con mis palabras. En aquél tiempo las cosas no iban tan mal, aún disfrutábamos de un colchón de glorias pasadas y estábamos a casi 2 meses de esa gran final vs Santos en la Concachampions.

Pero hoy las cosas son distintas. El equipo se encuentra a un paso del sótano, a casi nada de la porcentual del año siguiente, y en mi cabeza no deja de pasar aquella temporada Invierno ’99. Yo era apenas un niño, que con 11 años, iniciaba el enamoramiento por este club. Eran días difíciles, días que veía como mi padre se ponía nervioso al ver en lo que podíamos caer como equipo si la cosa no mejoraba. Ver a la afición entonar porras de aliento al equipo, pero salir con un rostro lleno de tristeza ya que se nos iba nuestro club.

¿Pero qué nos diferencía de aquél entonces? Los momentos de gloria. Hoy ya pasamos por el éxtasis de ser tricampeones de Concacaf, tener un par de años de ser una aplanadora y de tener un gran respeto por parte de los rivales ya que a este equipo le salían “huevos” dios sabe de donde en los momentos más difíciles. Ese orgullo y esa felicidad nos han vuelto ciegos, nos hacen más exigentes y la paciencia cada vez más cortita.

En aquél entonces había llenos impresionantes en el estadio sin ningún campeonato que respaldara este amor incondicional. Había fieles seguidores que asistíamos a cada juego con la ilusión y el único fin de alentar al equipo, por amor al club, a los colores.

Con esto, no aliento al conformismo ni a solapar al conjunto de personas que hoy representan nuestro club (ya que jugadores no son). Hoy sólo quiero iniciar una campaña de apoyo, una tregua durante los juegos donde sólo hagamos nuestro papel en la cancha que es el alentar, demostrar el amor al club y meterle presión al rival. Los reclamos, las exhibiciones, las muestras de inconformidad las podemos hacer antes o después de los 90 minutos. Es tiempo de olvidarnos del pasado, de vivir el presente. Hoy sólo quiero que mi equipo vuelva a ser el de antes, pero también nosotros seamos esa afición de antes.

 Hoy sólo quiero “Volver a empezar”…