Rayados de Monterrey : Partidos que erizan la piel

Escribo estas líneas con mis manos, porque voz me queda poca. Así me dejó el Clásico Regiomontano en su edición 103. Enojos, tristeza, decepción, alegría, locura; todos estos sentimientos se vivieron el sábado en el Tec, inigualable ambiente para albergar el tan ansiado partido. No sabíamos lo que nos esperaba para en punto de las 7 de la noche, pero sabíamos que algo bueno estaba por suceder; aunque en la primera parte ese pensamiento se iba diluyendo con cada minuto que pasaba.

El que en teoría fue el último Clásico en el Estadio Tecnológico, ha sido sin duda uno de los mejores en la época moderna. Rayados y Tigres se brindaron en la cancha al máximo, utilizando el mayor de sus potenciales. En el caso de Tigres fue el que se adueñó de la cancha en la primera mitad, dando cátedra de posesión de balón y contundencia. Rayados en el segundo tiempo despertó como lo sabe hacer, y regresó de un marcador de dos goles en contra, más con garra y corazón que con una idea futbolística bien fundamentada, pero qué más daba en ese preciso momento; el estadio era la locura en el minuto 85 del encuentro.

Esos son los partidos que la afición desea ver. Aquellos donde se mezclan todos los sentimientos posibles en tan sólo 90 minutos. En anteriores Clásicos, era más intensa la semana previa que el mismo partido. Los Clásicos eran apretados, había pocas emociones; de hecho incluso pocos goles, pero la historia fue diferente esta vez.

La semana fue intensa como todas, con las clásicas apuestas, los nervios, la famosa “carrilla”, todo funcionaba igual, pero todos nos hacíamos la misma pregunta:

“¿Cómo será este Clásico?”.

En lo personal imaginaba un partido trabado en media cancha, con pocas emociones y goles. Tenía duda del planteamiento de Carlos Barra y ver cómo se paraba en la cancha, y a decir verdad no fue tan diferente a como se plantaba en toda la presente campaña, solo que la diferencia fue que Tigres sí presionó al Monterrey, tapó cuanto ataque quiso en la primera parte, se comieron la media cancha y Monterrey no veía por dónde… pero llegó algo que solamente Rayadosy su afición entendemos. Aquello que nos ha levantado de batallas y las convertimos en victorias épicas, vaya que nuestro Equipo sabe cómo hacerlo, es casi un experto.

El ambiente en la tribuna fue inigualable. Pocas veces vi a la afición tan conectada al partido, tan intensa en su apoyo y sus reclamos a todo lo que creíamos era una equivocación. Monterrey sintió ese empuje de la gente que lo llevó a empatar el Clásico, tal vez no sintió esa intensidad y apoyo desde los primeros 45 minutos, pero el segundo tiempo fue digno de reconocerse.

Este Clásico sin duda son de esos memorables, que no puedes olvidar tan fácilmente, podemos decir fácilmente que ha sido el mejor de los últimos 10 años -sin temor a equivocarme-. Tal vez en lo futbolístico hubieron muchos errores, pero en intensidad y emociones fue una verdadera experiencia inigualable.

Son partidos que erizan la piel, que lo vamos a seguir viendo durante toda la semana; pero hay que darle vuelta a la hoja y pensar en lo que viene, en buscar la Clasificación a la Liguilla y volver a emprender un vuelo contundente en busca del tan ansiado título.

Foto | Info 7 Deportes