Rayados: Actitud Imperdonable

No sé ustedes, pero yo todavía no digiero la derrota del sábado. Creo que estarán de acuerdo conmigo al señalar que más que el resultado, lo que enoja es lo mostrado en el campo.

En un clásico se puede ganar o perder, pero nunca jugar sin intensidad.

Ese fue el principal pecado de la plantilla que salió el sábado.

Un equipo timorato, sin idea, pero sobre todo sin actitud y sin jugadores “de clásico” que se echen el equipo al hombro en los momentos más difíciles.

Al inicio de la temporada comentaba que los aficionados nunca podemos ser objetivos y lo confirmo.

Llevamos al menos cuatro años viviendo de ilusiones, contrataciones, cambios y nuevo estadio, pero el fútbol que nos han dado en este tiempo ha sido a cuenta gotas.

Los refuerzos nos llenan de ilusión y pareciera que se esfuerzan en decepcionarnos.

La realidad es que hasta el momento no se ha logrado conformar un plantel ganador y muchos de los jugadores están más por glorias pasadas que por un presente importante.

El sábado todo explotó en el peor lugar, en el peor momento.

De un primer tiempo de flojera, en donde ninguno de los dos equipos se atrevió, pasamos a un segundo tiempo donde el equipo mostró todas las carencias.

Fallas garrafales en la defensa, una media inexistente y una delantera sin idea, conjugaron el aparatoso resultado.

Durante parte de ese segundo tiempo extrañé tanto a jugadores como Luis Pérez, Jesús Arellano, Humberto Suazo, incluso De Nigris.

Gente que sabía lo que se jugaba en ese partido, que salía con el cuchillo entre los dientes a por todo.

A veces se ganaba, a veces no, pero se disputaban los partidos a muerte.

Las imágenes de Luis Pérez gritándole a Gaitan, o de Rotchen sacando de sus casillas a Kleber antes de tirar un penal, son postales que recordamos hasta con orgullo.

Ahora, a excepción de Jona, no veo ese compromiso en los jugadores.

Muchos parecen estar pensando en que se termine el campeonato, otros en salir de la institución o buscar acomodo en otro lado y en medio estamos nosotros, viendo como se desmorona el equipo.

¿Pensar en liguilla? ¿Para que?.

A mi parecer tenemos que exigir en estas tres jornadas que quedan, que los jugadores salgan de esa zona de confort en donde se han instalado y que se peleen un lugar en la próxima temporada, si no, que dejen su lugar para otra gente.

Quizás esté hablando desde la calentura de haber regalado este juego, pero si Mohamed corre a todo el plantel, quizás sólo me incomodaría la salida de Jona, de ahí en fuera, no hay intocables.

Extranjeros como Chará y Mejia, ya tienen un pie fuera, Medina (que decepción) les sigue un poco atrás, mientras que Cardona y Pabón son una incógnita.

Del resto, gente como Zavala, Meza, Silva, Arellano, Cándido, Neri, Darvin, Chispa, Mier, siguen apostando al nombre o a las glorias pasadas.

El sábado desnudaron a este equipo, a varios jugadores sin ambición ni disposición para jugar y a un técnico que aún no le encuentra la cuadratura al círculo.

Queremos jugadores comprometidos y de calidad, queremos que les importe esta camisa y que les duela cada derrota, futbolistas con vergüenza.

Necesitamos exigir que nos traigan a esos futbolistas.

Nos urge dejar atrás esta mala racha que arrastra la institución desde hace cuatro años.

Ya vendrán otros clásicos, y ganaremos (espero que muchos) y tocará perder y apoyar, pero no estoy dispuesto a dejarles MI CAMISETA a jugadores que por lo menos en la actitud mostrada, no valoran el lugar en el que están.

Ojalá se pongan las pilas este final de torneo y no acabemos como con aquellas épocas oscuras de Hugo de Leon cantando “Ooooo que se vayan todos, que no quede ni uno solo”…

Por: @al_rayado.