Rayados de Monterrey: Fin de semana de Nostalgia

Corre vertiginoso el ritmo de la vida y tal vez no nos ha dado tiempo de darnos cuenta que se acerca la fecha en que ya no asistiremos al Estadio Tecnológico a presenciar un partido de nuestros Rayados, pero como todo en la vida, no hay día que no llegué, ni plazo que no se cumpla, y ese momento, ha llegado.

Soy muy afortunado de ser aficionado de los Rayados, lo digo con mucho Orgullo, estoy muy agradecido con la oportunidad que me ha brindado la vida de poder asistir cada jornada de local a alentar a mi equipo y en cualquier torneo en el que participe, muy agradecido con Dios por permitirme acceder a tener un abono desde hace varios años.
Yo, como algunos de ustedes inicié asistiendo solo a algunos partidos a la localidad de general, la situación económica en ese entonces en casa de mis padres no era la ideal para poder asistir a todos como era mi deseo, aún era estudiante cuando en 1991 comencé a ir al estadio esporádicamente. Con el paso del tiempo y ya estando en la Universidad, ahorraba en los pagos del semestre con las becas que me daban y podía acceder a algunos partidos en preferente, ahí, recuerdo una remontada al marcador contra Morelia en el que perdíamos por cuatro goles, el resultado final fue 4-4. Ya en mi vida laboral tuve la oportunidad de ser abonado en preferente, durante esos tiempos todo era sequía de éxitos en la institución. Posteriormente, la situación económica en casa se estabilizó y pude comprar abono en Especial Norte. En esa localidad, he vivido los mejores tiempos de los Rayados del Monterrey, precisamente a partir del año 2009 en los asientos J3 y J4 de la sección 900.

El día más memorable en todo este tiempo fue el que viví junto a mi hijo, en ese entonces de 9 años de edad, el 1 de mayo del 2013, porque el 2-0 en contra, con Santos, nos quitaba la ilusión de ser campeones de la Concachampions, ver a mi hijo cabizbajo me hacía sentir mal, pero alguien tenía que confortarlo, hablé con él y le dije que nunca había que darse por vencido, que con Fe todo podía darse y si no, el intento se había hecho. En el 3-2 de la remontada nos fundimos en un abrazo y para él todo lo dicho por su papá se hizo realidad, ese fue un momento sublime (casi lloro al recordar ese momento) ¡Gracias Rayados por hacerme vivir esos momentos! ¡Gracias Tec! porque ahí lo viví.

Pero, es tiempo de hacer un alto a este ritmo de vida y detenerse a pensar ¿Cómo vamos a vivir el día de mañana 09 de mayo? Día en que podría ser el último partido en el Tec.

Mucho hemos escrito de lo que hemos vivido en ese recinto, pero hoy quiero escribir también sobre lo que vamos a hacer mañana, un día especial, no es cualquier día. Simplemente por lo que se ha vivido en el estadio. El día de mañana tiene que ser memorable, ojala nuestro equipo nos regale una victoria para cerrar con broche de Oro esta época.
Asistiré a la caravana de despedida al Tec a las 3:30 pm y después del partido nos juntaremos afuera de la puerta 14 de general a tomarnos la que puede ser la memorable última foto ahí, con los amigos “WTS qué sí aportamos” que me han dado mis rayados y este estadio que tanto extrañaré, por último, una reunión con ellos mismos para cerrar el día de nuestro último partido en el Tec.

Y tú amigo lector ¿Cómo vivirás el último día de futbol en el Tec ?

Orgullosamente Rayado

Por: @mauricionerid