Rayados: Hay sueños que sí se hacen realidad

Es bien dicho que soñar no cuesta nada, pero muchas veces los sueños se quedan simplemente en eso… sueños, anhelos, deseos de algo que puede llegar a ser, pero que nunca se va a convertir en realidad. En el caso de nuestros Rayados del Monterrey, uno de los más grandes sueños se hizo por fin realidad, ante tantas promesas, ante tantas falsas expectativas, Tener nuestro propio y majestuoso estadio. Si damas y caballeros, niños y niñas, hay sueños que si se hacen realidad.

Admito que en algún momento de mi vida -como fiel y apasionado aficionado Rayado- llegue a pensar que lo que vivimos el 2 de Agosto del 2015 en el estadio BBVA BANCOMER jamás sucedería. Todavía cierro los ojos y revivo esa noche mágica en mi mente y se me enchina la piel nuevamente. Ya con un poco de más calma y sin la novedad y enajenamiento de dicha noche, puedo decir que la inauguración del nuevo estadio de los Rayados fue espectacular, emotiva, mágica, memorable y que perdurará en el corazón de todos los Rayados que tuvimos la fortuna de estar ahí.

Desde luego y lejos de ser un evento perfecto, nadie ni nada podrá negar que fue algo impresionante. Y que todo México volteo -en esa noche- hacia la sultana del norte. Yo llegué a pensar por algunos lapsos de la noche que estaba en un estadio de USA. No daba crédito a lo que mis ojos estaban viendo, estaba perplejo, asombrado. Experimenté muchas emociones en tan poco tiempo. Por más que soñé, imaginé por años y años lo que podría ser esta noche. Nunca llegue a imaginar lo maravilloso y la gran sorpresa que la directiva de los Rayados nos tenían preparados. Sin duda alguna, jamás lo voy a olvidar.

Se llegó a decir y criticar que si venían artistas de calibre mundial, que si vendría un equipo de más peso que el Benfica de Portugal, que si esto que si lo otro. Si bien es cierto, que dichos elementos hubieran “adornado” más al magno evento que fue, me puse a reflexionar que al fin de cuentas, esta era, es, fue y será una fiesta de Rayados, para Rayados y que estoy seguro muchos NO Rayados también disfrutaron. Fueron 70 largos años de espera, 70 años de nómadas y “cuasi-sedentarios” los Rayados eternos renteros sin casa propia. Crecía la ciudad, crecía la afición, crecía el equipo, pero carecíamos de nuestra propia casa. El TEC, tan odiado y querido, que nos dio un “hogar” por muchos, muchos años nunca fue nuestro. Solamente alargamos la estancia para por fin dar ese paso, ese paso magistral que hoy ya es una realidad. Ese paso hacia la grandeza que se tiene que consolidar. Hoy, los Rayados del Monterrey contamos con el mejor y más moderno estadio de todo México y posiblemente de Latino América. Hoy por hoy, tenemos ya nuestro propio hogar que todo mundo podrá venir a admirar y a disfrutar. Aunque como buenos aficionados, y abarrotamos los abonos, muchos tendrán que esperar por lo menos 1 año a ver si llegan a haber localidades disponibles.

Sin exagerar, podría escribir todo un libro relatando cada detalle de lo que viví esa noche, cada pequeño y diminuto detalle desde la decoración en los pasillos, los nombres de los puestos de comida, hasta lo imponente que es la estructura metálica del estadio, lo moderno que es por dentro, hasta lo majestuoso y colosal que es el graderio y la cancha.

Como una relación ya madura y establecida puedo describir lo que fue este acontecimiento, ya que si bien es cierto, el estado todavía no esta del todo listo, y faltan varios detalles por terminar, tanto en exterior como en el interior,también no es perfecto -ni por mucho- pero todos los detalles y defectos que el Estadio BBVA Bancomer pudiera tener son opacados por todas sus magnificas cualidades y maravillosos detalles. Cuando se ama a una persona, aprendes a amar a la persona por todos sus detalles y cualidades y los defectos muchas veces pasan a ser ya un tema secundario. Además en la vida nada ni nadie es ni será nunca… perfecto. Claro está habrá quienes siempre buscan ver lo malo y negativo dentro de lo bueno y se ensañaran en criticar y ver lo negativo. Aun con eso, no se podrá tapar lo glorioso y magnífico que fue este evento y lo mucho que cambiará la ciudad y la zona gracias al estadio BBVA Bancomer.

Para mí, no hacia falta nada más y como mencioné anteriormente, era una noche de Rayados para Rayados donde los principales protagonistas eran el equipo y la afición. No se necesitaba -sinceramente- de nade ni nadie más para la noche mágica que ya es parte de la historia. El evento previo al partido contra el Benfica fue sumamente emotivo. La totalidad de la cancha se transformó en una enorme pantalla donde se proyectaron diversas cosas y se realizo un juego de luces, animaciones y sonido. Asistieron jugadores, y técnicos emblemáticos que formaron pare de la historia de nuestro club. Se recordaron jugadores, técnicos, directivos y diversas personalidades, momentos y fechas memorables, los campeonatos y el difícil camino que los Rayados hemos recorrido para estar donde estamos.

Algo que fue sumamente impresionante fue cuando TODO el estadio se iluminó en su totalidad con las pusleras que se le dieron a los asistentes. Fue como si el corazón mismo del estadio irradiara luz. Fue algo hermosos, nostálgico e impresionante. El juego de luces estaba sincronizado con la música. Repito, fue algo sumamente emotivo. Estoy plenamente seguro que a más de uno se le derramaron las lágrimas. Se realizo una ola “virtual” la cual también fue hermosa. Volteaba a mis alrededores observando a los demás aficionados y todos, absolutamente todo estaban asombrados, maravillados ante lo que presenciamos. Fue algo indescriptible que llego a los más profundo de nuestros corazones. Jamás voy yo -personalmente- a olvidar la noche del 2 de Agosto del 2015. Tener además el privilegio de estar junto a mi papá y relatarle este suceso a mi hijo en algunos años será algo también invaluable

Esta noche quedará en la mente y corazones de todos los que tuvimos la fortuna de presenciar el evento. Hay que reconocer y ponerse de pie ante la Directiva de los Rayados que simple y sencillamente aventaron la casa por la ventana. Nos brindaron y entregaron una muy digna fiesta y la inauguración fue lo que debió ser. Una fiesta de Rayados para rayados, disfrutada por muchos. Será un acontecimiento que se relatará de generación y generación como el antes y el después en la historia del Club de Fútbol Monterrey.

Los invito a que nos enfoquemos en lo bueno, en lo positivo y que prolonguemos esta fiesta y este romance “equipo-aficion”. Si bien es cierto no es fácil migrar de estadio, el equipo con el apoyo de todos logrará conectarse pronto y hacer del BBVA Bancomer un templo y una aduana difícil de vender para los rivales

Todo esta listo, ciudad, afición y estadio. Es el turno del equipo de ahora sí, sí o SÍ estar a la altura de su nueva casa. El estadio BBVA es imponente, y ahora el equipo también debe de imponer en la cancha. El tiempo lo dirá.

No me queda más que darle las gracias nuevamente a FEMSA, y a la Directiva del Club de Fútbol Monterrey por darnos este hermoso estadio y una noche de magia. Pero sobre todo, les doy la gracias por hacer el sueño de muchos niños de ayer, -hoy adultos- y aficionados de hoy, toda una realidad. El sueño mis queridos Rayados ya es realidad.

Arriba el Monterrey.

Hector Galván.