Rayados: Exigir sin reventar

El torneo empezó caliente.

Los fracasos de las últimas temporadas, el triunfo del rival y los malos partidos que se cosecharon en la pretemporada tienen la olla de presión a punto de estallar, aún antes de que inicie el Clausura.

Al equipo de Mohamed se le acabó el crédito con la afición.

Si bien es cierto que hace un año miles de Rayados pedían su llegada, el turco enfrenta el sábado la primer prueba de fuego ante un BBVA que estará con sed de triunfo y de buen futbol y con cero paciencia en los bolsillos ante un resultado adverso.

Por si fuera poco, el primer partido del año lo enfrentará con un 11 parchado.

La ausencia de Jona, Ibarra, Castillo, Carlos Sánchez y Gargano perfilan una alineación alternativa ante nada menos que el subcampeón del torneo pasado.

El oscuro panorama que tiene enfrente el equipo ha levantado voces de aficionados, y sobre todo de la prensa, que tienen el ánimo caldeado.

Esta semana en redes ha circulado una campaña para no comprar esquilmos al interior del estadio y un intento de que la afición acuda de negro.

Cada quien como aficionado estará en su derecho de expresar su enojo como mejor convenga.

Sin embargo, mi petición sería que se exija pero sin llegar a reventar.

A que me refiero. Explico.

Seguramente el sábado saltará a la cancha en la contención Zavala, y ya anticipo el abucheo sonoro que se le dará cuando el sonido local lo nombre.

Si, definitivamente el Flaco no es santo de mi devoción y sigo sin entender como se mantiene en el equipo, pero el abuchearlo antes de que inicie el partido, ya pone una presión extra, no sólo en él, si no en todo el equipo.

Lo mismo pasaría con Cardozo, Efraín y Barrera, que se han llevado sus fanfarrias en partidos anteriores.

Al igual, los abucheos durante el desarrollo del partido ante alguna jugada, los gritos desesperados contra Efraín cuando se incorpora mal al ataque, van creando una desesperación que baja de la tribuna y permea en el equipo.

Habrá que exigir, estoy de acuerdo, a directiva y jugadores, señalar las deficiencias que ha acarreado la institución y expresar malestar por las decisiones que se toman.

Pero en los 2 tiempos de 45 minutos que rueda el balón, hay que apoyar, presionar, pero a los rivales, hacerle sentir al equipo el apoyo de la afición, que Pumas y cualquiera que pise el nuevo estadio, sepa que le va a pesar, que la afición también juega con su equipo.

Ya después, al final, o en la semana, cada quien será libre de expresar sus descontentos.

Pero en el estadio, el sábado, tendremos que demostrar que somos el mejor jugador 12 de toda la liga.

¡Vamos Rayados!